martes 18 de Enero del 2000

México necesita a la UNAM abierta y estudiando

Hago un llamado a toda la comunidad universitaria para que, a través del diálogo y la sensatez, ponga fin a este conflicto que tanto daño le ha hecho a nuestra máxima casa de estudios y a miles de universitarios.

Es necesario que la voluntad de resolver el conflicto, manifestada desde hace tiempo por las dos partes, se exprese en propuestas consensadas y aceptadas por las mismas.

La solución del conflicto sólo puede darse al interior de la comunidad universitaria y por los universitarios. La sociedad tendrá el papel de testigo de honor y garante de la voluntad de solución del conflicto expresada por la propia comunidad universitaria.

Sin embargo se requiere un esfuerzo adicional por parte de todos, estudiantes y autoridades para acordar un proceso de consulta que garantice la legitimidad y la transparencia del plebiscito para que sus resultados sean realmente el paso inicial de la solución del conflicto.

No bastan los plebiscitos, si se quiere solución pacífica y concreta, es necesario un esfuerzo adicional para construir este consenso entre las dos partes, ¡no esperemos otro año para aceptar y dar soluciones reales a la Universidad!

También hay que jerarquizar las peticiones de los estudiantes pues no todas tienen la misma velocidad de solución.

Si bien estas demandas son legítimas, no son las únicas y en el fondo lo que se busca es replantear el modelo de universidad en México, que se mantenga pública e incluyente pero que dé respuesta a las nuevas necesidades del país. La esencia es replantear el pacto universidad-sociedad.

Las universidades públicas tienen la responsabilidad de formar profesionistas de excelencia que contribuyan al desarrollo integral de nuestro país, pero también tienen la obligación de promover igualdad de oportunidades.

Una revolución educativa de las universidades públicas debe comenzar por establecer mecanismos de acceso y criterios de selección inclusivos y equitativos que además incentiven la excelencia académica.

Que las Instituciones de educación profesional ofrezcan flexibilidad en sus métodos y programas, estando realmente vinculadas con la sociedad, para que conozcan su problemática y se orienten a formar a quienes las puedan resolver.

Propongo diversificar las modalidades de educación media superior y superior, con alternativas adecuadas a las condiciones económicas y sociales de nuestra sociedad e implementar mecanismos de acceso a la educación media superior y superior sin más limitación que las capacidades personales.

Es necesario garantizar plena y efectivamente la autonomía de los centros de educación superior para que puedan cumplir con su labor formativa sin interferencias gubernamentales, partidistas o de grupos ajenos a sus propias comunidades.

Desde su nacimiento, el PAN ha luchado contra cualquier intento de violar la autonomía universitaria y ha rechazado toda forma de monopolio ideológico o administrativo en los centros de enseñanza.

El conflicto que enfrenta la UNAM es un ejemplo de la crisis educativa que atraviesa nuestro país, como resultado de la incapacidad de nuestros gobernantes para entender la importancia de la educación en todos sus niveles y para diseñar políticas adecuadas con las necesidades del país.

Una sociedad democrática y plenamente desarrollada sólo puede erigirse sobre la base de un sistema educativo eficaz y equitativo.

El gobierno que voy a encabezar tendrá como compromisos devolverle a la sociedad su derecho a recibir una buena educación y garantizar que ningún mexicano sea privado de su derecho a estudiar por falta de recursos.

¿Dónde quedaron los derechos de los estudiantes que quieren estudiar?, ¿Dónde quedaron los derechos de los maestros que quieren enseñar?, ¿Dónde quedaron los derechos de los investigadores que quieren investigar?, ¿Dónde quedaron los derechos de los trabajadores que quieren trabajar?.

Mi solidaridad con los estudiantes que si quieren estudiar, con los maestros que si quieren enseñar, con los investigadores que si quieren investigar. Mi solidaridad con los trabajadores que si quieren trabajar.

Con ellos y con México mi compromiso de devolverle a la sociedad su derecho a recibir una buena educación y garantizar que ningún mexicano sea privado de su derecho a estudiar por falta de recursos. Los mecanismos de acceso a la educación media superior y superior no tendrán más limitación que las capacidades personales.