Rueda de prensa febrero 29, 2000

 

      • El narcotráfico ha sido solapado por el sistema que nos gobierna
      • El aparato se defiende contraatacando a los gobiernos panistas
      • Sin alternancia será difícil combatir el problema del narcotráfico

    En estos días el tema del narcotráfico parece que preocupa a varios actores. Resulta curioso que cada año con motivo de la certificación unilateral que se adjudica el gobierno de Estados Unidos, el gobierno del más de lo mismo se acuerda de que tiene que combatir el narcotráfico.

    Empieza entonces a detener a algunos cabecillas como ocurrió ayer con la captura de un miembro del cartel de los Amezcua para apantallar al gobierno de Estados Unidos. Lanza nuevos programas de combate al narcotráfico, salen a declarar el secretario de gobernación y el procurador de la República sumados al mensaje del Presidente respecto a los supuestos avances en esta materia.

    ¿Pero cómo lograr erradicar este flagelo cuando ha sido el mismo sistema que nos ha gobernado 70 años el que en las últimas dos décadas lo ha solapado y ha negociado con los capos dejando crecer este grave problema?

    ¿Por qué después de seis años viene el Presidente de la República a anunciar un programa de combate al narco en la frontera de nuestro país?

    ¿Por qué el entonces secretario de gobernación dejó escapar al ex gobernador de Quinta Roo Mario Villanueva, acusado de narcotráfico?

    ¿Por qué el aparato del sistema se defiende de su incapacidad para el combate del narcotráfico y de los problemas nacionales que nos aquejan, culpando a los gobierno donde gobierna la oposición?

    ¿Por qué el gobierno federal, responsable de la seguridad del país y del combate al narcotráfico no coopera de la misma forma con los gobiernos de oposición asignando en ciudades como Hermosillo el doble de efectivos federales que en todo el estado de Baja California?

    ¿Por qué se descuida a las ciudades fronterizas y los aeropuertos internacionales que no cuentan con la vigilancia adecuada?

    ¿Por qué Labastida habla de inseguridad y violencia en los gobiernos de oposición cuando él como secretario de gobernación no hizo nada para combatir el narcotráfico?

    Ante estos cuestionamientos que permean entre los que habitamos este país, queremos señalar tres aspectos fundamentales:

      1. El problema del narcotráfico es un Asunto Federal

      De acuerdo con un estudio del Centro de Investigación y Docencia Económica publicado hoy en un diario

      nacional, la conclusión es contundente: Allí donde se ha establecido el narcotráfico, donde los políticos

      resuelven sus diferencias a balazos, donde la corrupción es moneda corriente y donde quedan impunes

      toda clase de delitos, es donde se ha disparado la criminalidad y la delincuencia común, " es decir, este

      sistema ya no es viable, necesitamos la alternancia en el gobierno.

      En este estudio que citamos se dice claramente que los estados con mayor índice de homicidios, son al

      mismo tiempo los principales productores de droga. Es el caso de Guerrero, Oaxaca y Sinaloa, en ese

      orden.

      Los problemas de violencia e inseguridad relacionados con narcotráfico y conflictos sociales en México, han crecido porque el Presidente y sus Secretarios de Gobernación entre los que destaca su ahora candidato gobierno, "no ha sabido tomar a tiempo las decisiones adecuadas y ha esperado pasivamente las consecuencias de no actuar con oportunidad y firmeza".

      Estas instancias no han dado el apoyo necesario a los otros gobiernos municipales y estatales de oposición que no reciben lo que por ley debe proporcionar el gobierno federal, empezando por asignar el número suficiente de efectivos para combatir este lastre.

      No hay una estrategia de coordinación entre los cuerpos de seguridad de los diferentes

      niveles de gobierno, federales, estatales y municipales, provocando que no haya un

      responsable directo cuando ocurren sucesos violentos provocados por el avance del

      narcotráfico.

      2o. Sin alternancia no se podrá combatir el narcotráfico

      El asunto es de seguridad nacional, debemos cambiar a las autoridades antes que perdamos al país. Con tanto años en el poder, se han coludido con el narco mandos medios y altas autoridades. Los capos se han apoderado del PRI desde hace varios años. Cuando se descubre, prefieren esconderlo abajo del tapete para no hacer olas.

        La falta de democracia a nivel de la presidencia, asociada a la impunidad, ha complicado

        mucho la aplicación de la justicia frente al crimen organizado. Hay quienes piensan que la

        guerra está perdida, yo les digo que el 2 de julio esa historia va a cambiar.

      Ya basta de gobiernos que pactan con el narco.

      3o. Los americanos no tienen autoridad moral para venir a evaluarnos. Como he mencionado, son sus cañonazos de dinero los que debilitan nuestras instituciones. Si es necesario combatir la producción y distribución aquí, es indispensable reducir la demanda allá.

      La lucha contra el narcotráfico debe ser en conjunto entre los países involucrados. No pueden darse recomendaciones unilaterales a través de certificaciones que son una burla y una contradicción cuando el representante del presidente Clinton dice que somos el cuartel general del narco y el miércoles el mismo presidente americano va a certificar al gobierno priista que con su incapacidad y colusión con el narco han permitido que este problema avance, como han avanzado los conflictos sociales .

      Ya basta de estos gobiernos que nos postergan, que dejan a un lado los problemas urgentes del país y los aplazan de acuerdo a su interés político.

      Este gobierno es parte del problema, no es la solución. Más de lo mismo significa que el narcotráfico siga creciendo. Por eso la disyuntiva está en la mesa: cambio con alternancia o más de lo mismo.

      Ante este grave problema proponemos:

        • Impulsar soluciones multilaterales dejando atrás la visión bipolar de la cooperación entrando en la era de la cooperación multinacional en materia de drogas.
        • Rediseñar sistemas y procedimiento para fortalecer la investigación y descubrir las redes del crimen organizado.
        • Crear la cédula de identidad personal que permita la identificación y localización de personas, al tiempo que contribuya a la prevención de delitos, al ser exigible en determinados lugares de uso público.
        • Utilizar de la misma manera el Registro Federal de Vehículos.
        • Integrar un registro electrónico nacional de predios rurales que facilite la detección de zonas productoras.
        • Aprovechar al máximo la tecnología de información y n los sistemas de seguridad, tales como sistemas de localización vía satélite y la radiocomunicación.

        • Profesionalizar y modernizar las instituciones públicas para revertir la inercia burocrática a favor de la impunidad.
        • Fortalecer los sistemas de información y la indagación profesional y científica para esclarecer más casos e identificar más delincuentes.

          • Utilizar el concepto se busca en los medios masivos de comunicación. No tolerar el argumento fácil de la no localización del delincuente.
          • Unificar criterios y diseñar estrategias conjuntas entre los tres niveles de gobierno y los distintos cuerpos policiacos.
          • Destinar los fondos y bienes confiscados a los narcotraficantes, a organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la rehabilitación de jóvenes que han caído en la droga.
          • La creación de la Comisión Nacional de Transparencia encabezada por los ciudadanos. El Congreso de la Unión expida una ley especial de transparencia y rendición de cuentas con atributos y alcances similares a los de la Cocopa.

          Como mandato de esa ley, se establecería una comisión nacional de transparencia integrada por

          ciudadanos de prestigio e inatacable integridad moral y con dos tareas específicas:

          1. Investigación de posibles actos de corrupción que, a juicio de la propia Comisión deben ser esclarecidos.
          2. Generar recomendaciones para la creación y transformación de mecanismos de gobierno, instituciones y leyes.

          Los partidarios del "borrón y cuenta nueva" dejarían intactas las redes de complicidades que han permitido y comentado por tanto tiempo la corrupción. Los justicieros sin reparos encontrarían tantas resistencias en sus afanes de revanchas, que imposibilitarían la construcción de un nuevo marco institucional.

          Yo propongo un camino que, con prudencia, justicia e inteligencia, permita desmantelar los cotos de poder, saciar las justificadas ansias de verdad, llevar el ajuste de cuentas hasta donde sea necesario para restablecer el pasado y sentar los cimientos para un mejor futuro. Sólo así reconstruiremos políticamente al país sin violencia.