Noviembre 29, 1999 / México, D.F.

 

POR UN DESARROLLO VISIBLE
PARA TODOS

 

En las últimas semanas he tenido la oportunidad de ir al sureste mexicano.

Ese rincón del país que está lleno de riqueza, lleno de recursos y lleno de talento, lleno de hombres y mujeres honestos y trabajadores.

Es por eso que nos indigna la situación de emergencia que viven muchas familias sumidas en la pobreza extrema como lo hemos podido constatar en Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Campeche.

Tenemos que ser visionarios y responder a estas personas que tienen nombre y apellido, a esas personas que trabajan duro y que no ven el resultado de su esfuerzo.

Por ello nuestra propuesta social se basa en un desarrollo visible para todos.

Que la política social ha sido clientelar, excluyente y discrecional. Reconocer que, sexenio tras sexenio, se incrementa el principal y más lastimoso problema de los mexicanos: la pobreza, la marginación y la falta de oportunidades para millones de familias mexicanas.

Que ha faltado talento, visión y oficio de gobierno para atender la economía de las familias, la educación de nuestros niños y el desarrollo de nuestras comunidades.

Independientemente de la forma de medición, el rezago social en México es dramático.

Tomando en cuenta las cifras oficiales en los últimos 10 aos, los pobres extremos pasaron de 17 millones a 26 millones, 960 mil más cada ao, 2,630 más cada día.

Los niños son altamente vulnerables a los avances de la pobreza.

La mortalidad infantil en nuestro país asciende a 33 por cada mil nacidos vivos de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud, 8 veces más que en los países desarrollados.

La dualidad en el desarrollo se ha agudizado.

A nuestro país se aplican claramente aquellas sentencias del informe del Desarrollo Humano.

México no puede sobrevivir con el tipo de desarrollo que ha producido, con oasis de desarrollo humano rodeados de desiertos de privación humana; islas de vanguardia y prosperidad rodeadas de mares de miseria y marginación.

La distribución del ingreso, ya de por si inequitativa, se ha deteriorado.

En 1984 el 20 % más rico de la población disponía del 49.5% del ingreso, para 1996 su participación había aumentado a 53 %. En contraste, el 40 % de los mas pobres acentuaron su escasez de recursos, al disponer sólo el 13.2 % del ingreso.

La economía no está generando las oportunidades requeridas El crecimiento económico en las últimas dos décadas ha sido insuficiente para absorber la demanda de mexicanos que se incorporan a la fuerza laboral.

La economía informal, de trabajos precarios, inestables, de bajo ingreso y productividad, crece cada vez más. El 14.6% de la población ocupada de acuerdo a cifras oficiales se encuentra en condiciones críticas de ocupación. El 23.9% de los asalariados no cuenta con prestaciones, no cuenta con seguridad social.

El subempleo visible es de grandes proporciones. El 22.5 % de la población vive del campo, mientras que la actividad agropecuaria contribuye con menos del 7 % del Producto Interno Bruto. La productividad respecto a otras actividades económicas ha caído, los rezagos en infraestructura son enormes, la banca inexistente y el nivel de vida de las comunidades rurales extremadamente precaria.

1. La convicción de que la autoridad tiene el deber y la responsabilidad de buscar la justicia social a través de mecanismos orientados a eliminar las condiciones de inequidad y desigualdad que caracterizan actualmente a nuestra sociedad.

2. El compromiso de abatir la pobreza a través del empleo y de una política de estado en materia de educación, salud, vivienda y servicios públicos esenciales, con compromisos públicos y verificables.

3. La seguridad de que se provocará una revolución educativa que impulse una educación pública, laica y gratuita, pero moderna, de calidad y con valores.

4. El reconocimiento a nuestros maestros, a la trascendente misión que deben cumplir en la formación de cada mexicano. Un reconocimiento que vaya acompañado de una mejora en sus condiciones de trabajo.

5. El respeto a la cultura comunitaria y a la organización local. El derecho de las comunidades a definir sus propias de futuro y a unir esfuerzos a través de organizaciones, democráticas y participativas.

6. El respeto a la dignidad de la persona, valorando su inteligencia, su voluntad y su capacidad para aprovechar libremente las oportunidades.

7. La convicción de que es necesario que el predominio de los mercados no conduzca más a la polarización de las regiones de México, sino a la convergencia.

8. Asegurar que los ciudadanos excluidos se integren productivamente en el proceso de desarrollo.

9. La seguridad de que se impulsarán en el campo mecanismos para que el enorme porcentaje de pequeños productores rurales puedan salir con su propio esfuerzo de la pobreza extrema.

Garantizar el acceso a infraestructura social básica

Para nosotros, contar con la infraestructura para tener acceso a las oportunidades de educación, salud, vivienda y servicios públicos básicos es un derecho que deben formar parte de la herencia social de todo niño que nazca en nuestro país. Por ello se plantea la inversión pública en Centros de Desarrollo Comunitario, en comunidades concentradoras de servicio, seleccionadas sobre la base de una política regional y a una rentabilidad social mínima y apoyadas a través de una coordinación interinstitucional. Esta estrategia garantizará los servicios y asegurará que no se dispersen los recursos en obras no complementarias unas de otras

Acrecentar el capital humano

Estoy convencido que la gran apuesta de México debe estar en elevar el capital humano. Sólo con una educación de calidad que no sea el privilegio de unos cuantos, sino que sea realmente para todos, tendremos el país exitoso y distributivo que todos anhelamos. El esfuerzo educativo debe ser extendido a los adultos. Sólo con un gran esfuerzo masivo de educación productiva para adultos, seremos capaces de superar los enormes rezagos que tenemos, disminuir el subempleo e incrementar la productividad. Mi propuesta en esta materia se basa en establecer un programa educación pública, laica y gratuita, pero moderna, de calidad y con valores. Extender el sistema de educación media superior y educación para adultos; y acordar con el sindicato un amplio programa de calidad total en la educación básica. El objetivo será alcanzar en mi gobierno 10 años de educación promedio.

Construir ciudadanía

Los ciudadanos exigen ser tomados en cuenta y hacen propuestas de gran interés para el desarrollo del país. Los grupos de la sociedad civil son grandes incubadores de ideas y de testimonios inspiradores y motivadores para la acción. En mi gobierno se impulsará el espíritu solidario, el sentido del deber y el intercambio social, a través de la construcción de redes cooperativas entre las dependencias gubernamentales y las diferentes organizaciones de la sociedad civil, que asumen la tarea de realizar cada vez más servicios sociales. El objetivo será detonar movimientos sociales a favor de los grupos menos favorecidos.

Democratizar la economía rural y generar empleos permanentes en las zonas más rezagadas y los municipios más marginados.

Lo que falta en el campo es que los campesinos emprendedores dispongan de oportunidades de hacer de su actividad agropecuaria un negocio rentable y que existan oportunidades de empleo o auto-empleo en otros sectores productivos, a fin de eliminar la vulnerabilidad de las zonas rurales de nuestro país. En mi gobierno se impulsarán también, instrumentos que generen capacidades y abran oportunidades para que los ciudadanos excluidos se integren productivamente en el proceso de desarrollo, aumenten sus activos y los potencien. Resulta impostergable en esta materia, reconstruir el sistema financiero a partir de un esquema eficaz y eficiente para captar de manera masiva el ahorro popular; desplegar un gran sistema nacional de microcrédito y banca social, que permita a los excluidos transformarse en emprendedores y eliminar las extorsiones burocráticas de todo tipo que inducen a millones de mexicanos a permanecer en la economía informal. De manera adicional y a fin captar inversiones que permitan a los mexicanos tener la oportunidad de emplearse en su propia tierra, resulta indispensables mejorar la competitividad de las regiones más rezagadas y los municipios más marginados. Sin embargo, para obtener los resultados que se demandan en el corto plazo, en mi gobierno se establecerá un sistema de incentivos a la inversión en las regiones más rezagadas y municipios más marginados.

Impulsar modelos de desarrollo local

El modelo de goteo, de cúspide hacia abajo, ha demostrado su insuficiencia. México requiere, de forma adicional, un desarrollo local propio, que surja desde abajo, desde las comunidades, sobre la base de la participación de las propios involucrados, los mercados regionales y los recursos naturales de la zona. Se fortalecerán el asociacionismo, la integración de esfuerzos en los procesos productivos y de comercialización y la planeación democrática y participativa en el desarrollo en las comunidades.

Un nuevo DIF nacional

Reconociendo que existen ciudadanos que requieren intervenciones sociales focalizadas, profesionales y sostenidas en el tiempo para mejorar sus condiciones de vida, en mi gobierno, un DIF profesional tendrá la responsabilidad de coordinar la atención a grupos vulnerables. Particular atención tendrán los grupos de la tercera edad, los discapacitados, los adictos, los niños abandonados y de la calle, y los indigentes. Nuestro gobierno han concentrado su atención en los fundamentales de la economía. Por supuesto que es necesario contar con una baja inflación, con equilibrio fiscal, con un déficit sustentable en cuenta corriente, con una tasa de ahorro acorde al proceso de inversión; una moneda fuerte y un nivel de tipo de cambio real.

Todo ello es indispensable y requiere una mayor atención, pero no es suficiente.

Para contar con una sociedad justa y humana, es necesario que otros aspectos fundamentales estén también en orden: El desarrollo de capital humano, la distribución del ingreso, la cobertura de los servicios públicos, el acceso a oportunidades de empleo, los niveles de bienestar e inclusión y el desarrollo del campo, entre los más importantes.

En mi gobierno se retomara la búsqueda de la justicia social reconociendo que el actual modelo de moderar las desigualdades simplemente con políticas compensatorias no da resultado.

En mi gobierno seguiremos la formula de oportunidades con responsabilidad. Un gobierno como el que propongo no puede ser un gobierno débil sino fuerte, que además de asegurar estabilidad, paz y estado de derecho, sea capaz de invertir en los individuos, convertirse en un impulsor vigoroso de los procesos de inclusión, en un promotor efectivo de empleos y en un interlocutor confiable que detone la energía de la sociedad. Mi lucha es por llevar al país al cuadrante del éxito, donde están los países que crecen y distribuyen el ingreso, donde están los países que crecen e incrementan el desarrollo humano de sus habitantes.

Mi propuesta es muy simple: Hacer visible el desarrollo para todos.

Que todos tengan oportunidades de crecer.

Muchas gracias