EL SECTOR FINANCIERO
MEXICANO DEL SIGLO XXI
Vicente Fox Quesada

En las últimas semanas he propuesto un pr ograma de políticas económicas para lograr que el sendero de crecimiento de México pase del 2.7% de los últimos 18 años, a un 7% sostenido a partir de la segunda etapa de mi gobierno. El programa ha sido discutido y avalado como posible tanto por sectores productivos y sociales, como por expertos que se dedican al examen de la economía.

En el debate ha quedado claro que si bien en seis años de gobierno no pueden ser resueltos todos los problemas y rezagos que hemos acumulado, también es cierto que el programa que he propuesto sentara las bases para que juntos, sociedad y gobierno, cambiemos el sendero de crecimiento de la economía y revirtamos la dramática tendencia al deterioro en la distribución de la riqueza de nuestra sociedad.

Ha quedado claro también que el programa que he propuesto esta diseñado para sentar de una manera definida y precisa un conjunto de políticas que nos llevaran a un nuevo sendero de éxito y a una asociación entre sector privado y público que permitirá a México afrontar el reto de la globalización como un país ganador:

      • Un México en el que todo aquel que ponga su entusiasmo y dedicación, tenga trabajo, pero no cualquier trabajo.

      Un trabajo que le otorgue a todos los mexicanos el ingreso suficiente para educar a su familia, gozar de vivienda digna, disfrutar de esparcimiento y sobre todo, tener un patrimonio que le garantice una vejez sin sobresaltos con una pensión suficiente.

          • Un México en el que quien salga a trabajar al extranjero lo haga porque lo desea y no porque está obligado, exponiendo su vida, a cruzar nuestra frontera con Estados Unidos.

              • Un México en el que toda la población goce de los servicios de seguridad social, y no sufra una vida en la informalidad sin servicios médicos adecuados.

                  • Un México donde las oportunidades producto de la globalización se aprovechen tanto en el norte, como en el sur; tanto en el campo como en la ciudad.

                      • En suma, un México en el que la pobreza haya sido erradicada de nuestra geografía.

                      Para lograr esta transformación, mi compromiso es aplicar un programa de políticas que sienten las bases de esa evolución:

                          • Una reforma fiscal integral que ofrezca una recaudación tributaria independiente de los vaivenes del precio del petróleo y permita llevar a cabo programas de gasto que:

                              1. Apoyen el incremento de la competitividad de nuestras empresas.

                              2. Sustenten programas educativos que mejoren en los próximos 6 años la escolaridad promedio de los mexicanos de 7 años a 10 años.

                              3. Faciliten procesos de capacitación que promuevan incrementos sostenidos en la productividad y remuneraciones que reviertan la pérdida de los salarios reales, y

                              4. Permitan una política de deuda pública que sirva de soporte en la lucha por la reducción de las tasas reales de interés.

                                  • Una política industrial que apoye la inserción de las pequeñas y medianas empresas de México en la economía internacional.

                                      • Un programa de acciones que culmine las reformas estructurales necesarias para mejorar la competitividad de la economía e impulsar la inversión en sectores como el eléctrico, las telecomunicaciones, el transporte, la petroquímica, el medio ambiente, infraestructura y servicios públicos.

                                          • Una reforma jurídica que establezca el marco legal necesario para generar certidumbre, confianza y estabilidad política.

                                              • Una reforma laboral que protegiendo los derechos de los trabajadores que hoy laboran en el sector formal, facilite la incorporación al mismo de todos aquellos que hoy se encuentran en la informalidad. Una reforma laboral que logre niveles de remuneración vinculados a incrementos de productividad, al tiempo que se mejora la competitividad de las empresas en que éstos trabajan.

                                                  • Una política de desarrollo regional que equilibre las oportunidades a través de la geografía nacional.

                                                      • Una reforma del sector público que permita hacer más eficaces la prestación de bienes y servicios públicos. Que promueva un gobierno de calidad, eficiente y promotor del crecimiento. Un gobierno que costará menos y hará más. En suma un gobierno que a diferencia del pasado, no sea un lastre para el crecimiento económico y obstáculo para la mejor distribución del ingreso, sino un gobierno que promueve el cambio, el crecimiento y la competitividad del sector privado.

                                                          • Un nuevo programa de combate a la pobreza basado en la generación de riqueza e independencia en los beneficiarios, en lugar de "regalos" y "dádivas" que se entregan actualmente mediante los programas del gobierno.

                                                          Un programa basado en: (i) la generación de empleos sustentables mediante apoyos a la mediana y pequeña empresa, (ii) una revolución educativa que rescate de la mediocridad a nuestro sistema de enseñanza y de la ignorancia a los millones de mexicanos que se han quedado sin terminar sus estudios secundarios mediante la creación del Instituto de Educación Permanente, y (iii) impulso a la inversión y generación de microempresas dotando de crédito, tecnología moderna y capacitación a aquellas personas que hoy están excluidas del mercado formal.

                                                          Y, por supuesto, una reforma financiera que les permita a ustedes jugar con eficacia el papel de intermediarios entre aquellos que ahorran y aquellos que desean invertir esos ahorros.

                                                          A esta reforma quisiera dedicar el resto de mi presentación, adelantando que favorezco el modelo de estructura bancaria en la que la apertura al exterior está presente, dentro de un esquema de grandes bancos que atienden con esmero las prioridades regionales y las características de sus clientes locales, para maximizar la relación entre la inserción global de México en la economía internacional, las necesidades de nuestros empresarios y ahorradores en su realidad local, complementada con banca regional y sectorial.

                                                          Seremos exigentes con el sistema bancario, para que a la brevedad alcance la eficiencia de calidad y la competitividad global.

                                                          La evidencia no puede ser más contundente: el círculo virtuoso ahorro-inversión-crecimiento-económico solo es sustentable cuando el ahorro disponible en la economía se canaliza a través de sistemas financieros sólidos que asignan los recursos a las actividades más productivas en la sociedad.

                                                          Para entrar en este círculo virtuoso propongo dos tipos de medidas: las primeras dirigidas a establecer el cuadro de estabilidad económica; y las segundas a modificar el marco institucional en que opera actualmente el sector:

                                                              • Reformas legales conducentes a otorgar certidumbre a las operaciones de las instituciones financieras,

                                                                  • Reformas legales a la estructura de supervisión del sector para incrementar la transparencia y evitar la ocurrencia de crisis inesperadas, y

                                                                      • Reformas legales para poner la legislación al día con el desarrollo tecnológico y la globalización, y

                                                                          • Reformas legales para asegurar que los instrumentos financieros estén al alcance de todos los mexicanos.

                                                                          En el marco de las medidas dirigidas a lograr la estabilidad económica:

                                                                              • Reitero, que la política monetaria es potestad del Banco de México. Apoyo su independencia y me sumo a la intención, anunciada en el Programa Monetario para el año 2000, de fijarnos como objetivo nacional el lograr tasas anuales de inflación equivalentes a aquellos de nuestro principal socio comercial en un plazo no superior al año 2003. De ser necesario en el futuro, lo implementaremos por ley.

                                                                                  • Reitero igualmente, mi compromiso de un programa fiscal que logre un equilibrio presupuestario no más tarde que el 4º año de mi gobierno. Haremos obligatoria la necesidad de dar resultados en esta materia.

                                                                                      • Finalmente, reitero también mi compromiso a entregar el estado de la Deuda Pública Externa en condiciones que mantendrán como máximo los cocientes de servicio de la deuda como porcentaje del PIB, y de monto total como porcentaje del PIB a niveles iguales o menores que los recibidos al inicio de mi administración.

                                                                                      En el marco de las medidas dirigidas a lograr una estructura institucional que provea de eficiencia, eficacia y efectividad al sector financiero nacional propongo: como paso inicial indispensable el llevar a sus últimas consecuencias lo propuesto al momento de la definición del IPAB:

                                                                                          • Que aquellos que abusaron de la solución otorgada por el FOBAPROA sean traídos a justicia una vez que haya sido comprobada su participación voluntaria en el fraude que representaría el abuso de transferir de manera dolosa las obligaciones que tenían hacia la banca al FOBAPROA, y

                                                                                              • Que una vez resuelto el problema del fraude existente en la solución inicial bajo el FOBAPROA, el IPAB sea dotado de los recursos necesarios para atender de manera eficiente y al menor costo posible para la nación, las obligaciones derivadas del programa de rescate financiero definido como su mandato especial.

                                                                                               

                                                                                              Dado este paso inicial, el programa de reformas que propongo contiene:

                                                                                              Primero:

                                                                                              Aprobación de (i) La Ley de Concursos Mercantiles, (ii) La Ley de Garantías de Crédito y (iii) La Ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

                                                                                              Segundo:

                                                                                              Transformación de la estructura de la banca de desarrollo:

                                                                                                  1. Reorientando su acción de banca de descuento a banca de fomento, con intervenciones selectivas y temporales que detonen el desarrollo de las micro y pequeñas empresas, en particular con un énfasis hacia el apoyo a actividades del campo, un sector que ha sido abandonado por las administraciones tecnócratas que han gobernado a México en los últimos 18 años.

                                                                                                  2. Creando esquemas descentralizados, coordinados y replicables por las entidades del país, a fin de que efectivamente se atiendan las prioridades locales.

                                                                                                  3. Asegurando que la asistencia técnica y el crédito vayan en el mismo paquete, de forma que se constituyan en instrumentos para elevar la competitividad y la eficiencia de micro y pequeñas empresas.

                                                                                                  4. Dirigiendo los préstamos obtenidos por el gobierno mexicano de instituciones multilaterales y bilaterales a tasas favorables de interés, hacia el desarrollo de proyectos de inversión, programas de mejoramiento del medio ambiente y actividades de desarrollo social, definidos por los gobiernos de los Estados y Municipios en sustento de sus propios programas de desarrollo estatal, como parte del nuevo federalismo y descentralización de funciones que nos hemos comprometido a llevar a término durante nuestra administración.

                                                                                                      • Tercero:

                                                                                                      Es necesario impulsar el desarrollo del mercado de dinero y valores a fin de que incremente la capacidad de ahorro y financiamiento de nuestra economía, En este aspecto, tres acciones son necesarias:

                                                                                                          1. Reactivar el mercado de valores para empresas de tamaño intermedio.

                                                                                                            Resulta impostergable que el mercado donde se comercian y se financian las acciones de empresas de tamaño medio, se desarrolle al máximo.

                                                                                                          2. Crear las condiciones para la bursatilización de créditos hipotecarios.

                                                                                                            Crédito hipotecario a plazo y tasas de interés razonables demanda la existencia de un mercado secundario con la liquidez suficiente para detonar la construcción de viviendas en México. Este desarrollo no solo ayudará a mejorar las condiciones del sector financiero, sino que también logrará la satisfacción del anhelo de los mexicanos de contar con una casa propia como patrimonio familiar.

                                                                                                          3. Ampliar el acceso de los mexicanos al mercado de dinero y valores.

                                                                                                          El mecanismo de las Afores ha sido un paso en la dirección correcta. Necesitamos reforzarlo con medidas que permitan generar instituciones (que pueden ser las mismas Afores u otras estructuras) en las cuales participen un mayor número de mexicanos en instrumentos de fácil acceso y alto rendimiento que estimule la cultura del ahorro nuevamente en nuestra nación.

                                                                                                              • Cuarto:

                                                                                                              Integrar una Banca Social que democratice las oportunidades de acceso al crédito y al ahorro.

                                                                                                              Mientras otros países han desarrollado modelos exitosos de banca social que atienden a las grandes mayorías, a nuestro gobierno no le interesan. No hace el mínimo esfuerzo por atender a los excluidos de la banca, dejando fuera del mercado al 75% de los emprendedores nacionales.

                                                                                                              En mi gobierno impulsaremos decididamente las instituciones de microfinanzas y un marco legal que norme al sector y establezca normas prudenciales que aseguren a los ahorradores que su dinero no será perdido.

                                                                                                              Extenderemos sistemas de ahorro como afores, cajas populares y otras de jubilaciones y pensiones a toda la población económicamente activa, a toda persona y familia.

                                                                                                                  • Quinto:

                                                                                                                  Promover un sistema de financiamiento alternativo con capital de riesgo para pequeñas y medianas empresas de nuestro país. Muchas empresas pequeñas y medianas no requieren crédito sino capital accionario, que hoy es un recurso aún más escaso que el crédito.

                                                                                                                  Para ello:

                                                                                                                      • Promoveremos Sociedades de Inversión Regionales; que sirvan de conducto para hacer llegar capital accionario a cada empresa en lo individual.

                                                                                                                          • Propondremos legislación especial que defina disposiciones y reglamentos claros, normas prudenciales precisas y superiores a la impuesta a las operaciones de la banca comercial, y rendición de cuentas transparente supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

                                                                                                                              • Y, lo más importante, al inicio de nuestro gobierno crearemos una institución de capital de riesgo cuyo único propósito será estimular y apoyar con recursos financieros, el espíritu innovador de los empresarios mexicanos en actividades similares a aquellas que han detonado el crecimiento de la nueva economía en países como nuestros vecinos del norte, o la Unión Europea. En esta actividad será bienvenida la participación de todos ustedes para multiplicar los fondos que permitirán a México el desarrollo de un empresariado que innova, arriesga y entrega su talento al crecimiento del país.

                                                                                                                               

                                                                                                                              Amigas y amigos de la banca:

                                                                                                                              Tras 70 años finalmente nos hemos dado cuenta de que somos libres para lograr un México mejor, un México democrático, un México solidario, un México triunfador.

                                                                                                                              Tras 70 años finalmente nos hemos dado cuenta que existen mejores alternativas políticas para conducir el país. Estamos a un paso de la alternancia.

                                                                                                                              Es tiempo de compromisos.

                                                                                                                              Todos debemos comprometernos a lograr que lo que defina el México del siglo XXI sea la libertad y la democracia; la honestidad y la justicia; la educación y los valores.

                                                                                                                              Que el México del siglo XXI sea un México con conciencia ambiental y desarrollo equilibrado y equitativo; un México sin corrupción, competitivo y con visión global.

                                                                                                                              Asumamos juntos ese compromiso,

                                                                                                                              Asumámoslo con entusiasmo y con pasión.

                                                                                                                              Muchas gracias a nombre de los mexicanos, por mantenerse en pie, a pesar del error de diciembre. Error que no fue de los banqueros, ni de los empresarios, ni de los ciudadanos. Que no quieran, ahora, pasarnos la factura.

                                                                                                                              Creo con todo el corazón que los mejores tiempos de México están por venir, pero no vendrán solos.

                                                                                                                              La democracia y el progreso son para todos, la responsabilidad de lograrlo, también.

                                                                                                                              Somos libres para lograr un México mejor, pero seremos responsables si no lo logramos.

                                                                                                                              Es nuestro deber y responsabilidad.

                                                                                                                              Muchas gracias.