Febrero 7, 2000

Ya es tiempo de aprovechar a
plenitud el proceso de globalización

En México la Organización Mundial del Comercio, los ocho acuerdos de libre comercio y el nuevo tratado con la Unión Europea, representa una oportunidad; sin embargo, no basta con firmar tratados de comercio. Si queremos aprovechar las ventajas de la globalización, necesitamos:

1. Optimizar los impactos del comercio internacional y la inversión extranjera directa.

2. Incrementar el flujo de Inversión Extranjera Directa.

3. Poner al día las instituciones de nuestro país a los nuevos tiempos y necesidades del siglo XXI.

4. Impulsar la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas.

5. Impulsar una política industrial que asegure una inserción exitosa de nuestro aparato productivo a la era del cambio tecnológico, la globalización y la economía del conocimiento.

6. Fortalecer y Diversificar las Relaciones de México con el Mundo

7. Impulsar una verdadera revolución educativa.

Primero: Optimizar los impactos del comercio internacional y la inversión extranjera directa.

    • Impulsar un programa de sustitución de proveedores dirigido principalmente a la industria maquiladora, el sector exportador y la inversión extranjera, a fin de dar mayor valor agregado nacional a los productos.
    • Promover la atracción de inversiones hacia las zonas más rezagadas y los municipios más marginados.

    Segundo: Incrementar el flujo de Inversión Extranjera Directa a través de seis acciones:

    • Fortalecimiento de la capacidad de supervisión de las reglas de competencia en los mercados.
    • Un marco jurídico con leyes adaptadas a la nueva inserción de México en el concierto internacional de naciones.
    • Apertura a alianzas estratégicas de las empresas paraestatales.
    • Políticas activas de atracción de empresas de vanguardia tecnológica en las industrias del conocimiento, del desarrollo de software y de biotecnología.
    • Con los mejores especialistas del país, detectar los sectores estratégicos, industrias, tecnologías y tendencias para lograr la inserción temprana de México a estos sectores.
    • Impulsar un programa de incentivos selectivos y temporales a la inversión en las áreas marginadas y municipios rezagados.

    Tercero: Poner al día las instituciones de nuestro país a los nuevos tiempos y necesidades del siglo XXI.

    • Reformar la administración pública para impulsar las exportaciones y la inversión extranjera.

    • Replantear la labor de Embajadas y Consulados como canal de atracción de inversiones, tecnología y conocimientos, y en la ampliación de mercados para nuestras empresas.
    • Reestructurar el sistema de aduanas unificando criterios, usando tecnología de punta y logrando un alto nivel de profesionalismo con honestidad, eficacia y transparencia.
    • Participación ciudadana en las decisiones y la evaluación de la política de comercio exterior, integrando un Consejo Nacional de Política Exterior.
    • Impulsar la inversión pública y privada en el desarrollo de puertos, carreteras, aeropuertos, ferrocarriles y aduanas.
    • Fomentar a todos los niveles una cultura exportadora y calidad total para elevar el prestigio de los productos mexicanos.

    Cuarto: Impulsar la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas.

      • Misiones de promoción y salas de exhibición, bodegas y oficinas para apoyo a la comercialización de productos mexicanos en el extranjero.
      • Creación de Fondos de Capital de Riesgo regionales o estatales, para el apoyo de proyectos productivos viables destinados a generar una oferta exportable.
      • Impulsaremos organismos estatales de promoción de exportaciones con una red de información en tiempo real sobre oportunidades comerciales en el extranjero de todos los sectores productivos.
      • Impulsaremos un programa de nuevas empresas exportadoras de forma que su inserción en el comercio exterior sea sustentable y sostenida.

      Quinto: Impulsar una política industrial que asegure una inserción exitosa de nuestro aparato productivo a la era del cambio tecnológico, la globalización y la economía del conocimiento.

        • Impulsaremos un programa de avance tecnológico en tecnología dura y blanda.
        • Transformaremos la banca de descuento en banca de fomento como palanca del comercio exterior descentralizada y asegurando que la asistencia técnica y el crédito vayan en el mismo paquete.

        Sexto Fortalecer y Diversificar las Relaciones de México con el Mundo

          • Profundizar en el TLC los mecanismos de financiamiento compensatorio en infraestructura y de gasto de cohesión social como se hizo en la Comunidad Económica Europea.
          • Promover con Estados Unidos y Canadá una estrategia que nos lleve en un plazo de 20 o 25 años a la creación de un mercado común y crear las distintas instituciones supranacionales que sienten las bases para alcanzar este objetivo.
          • Ampliar la integración comercial, económica y con América Latina.
          • Suscribir y ratificar el acuerdo de asociación económica, concertación política y cooperación con la Comunidad Europea; pero no esperar su ratificación, para trabajar con los empresarios.

          Séptimo: Impulsar una verdadera revolución educativa.

            • Sin educación de calidad y al alcance de todos no entraremos al siglo XXI con el pie derecho, porque la inmensa mayoría de los mexicanos no tiene las armas adecuadas para enfrentar con éxito el desafío de la globalización.

            Su propuesta de más de lo mismo, ampliaría aún más la ya de por si desigual brecha entre ricos y pobres. Las diferencias regionales se acentuarían y la dualidad de la economía se profundizaría.

            Nuestra propuesta es diferente. Se trata de poner al día al país. Cambiar la plataforma en la que se desarrolla la economía, para que pueda crecer al 7 % y que ese crecimiento sea de calidad.

            Ya es tiempo de aprovechar a plenitud el proceso de globalización, y eso es lo que haremos en mi gobierno.