LOS DESAFÍOS DE MÉXICO PARA EL SIGLO XXI

Agradezco la invitación para compartir con ustedes algunas reflexiones sobre el desarrollo de México y los desafíos que debe enfrentar ahora que se acerca un nuevo siglo.

La Historia.

México inició el siglo XX con una revolución de vanguardia que buscaba la equidad económica y social para aquellos mexicanos que, hasta entonces, habían quedado excluidos del desarrollo.

Si bien ha habido progreso, los anhelos de estos hombres visionarios desgraciadamente no se han podido llevar a la práctica.

Duele reconocerlo, pero cada niĖo que nace en México, nace en un país que a pesar de que sus riquezas humanas y materiales lo ubican como décimo tercero en el mundo, ocupa posiciones desoladoras en materia de desarrollo humano, de calidad de vida, de distribución de la riqueza o de competitividad.

Nos ha faltado talento para realizar reformas estructurales, para aprovechar nuestra inserción en la economía mundial y para atender aspectos microeconómicos esenciales del desarrollo de todas las regiones, empresas y grupos sociales.

Ha faltado visión para modernizar el aparato burocrático; para tener un gobierno más fuerte y menos comprometido con actividades que puede realizar mejor la sociedad.

Descuidamos la formación del capital humano, la educación, el estado de derecho, y el impulso a la ciencia y la tecnología. No se ha dado todavía a la mujer y a los jóvenes el papel dinamizador que poseen.

El Futuro

A pesar de todo ello en nuestro país comienzan a soplar vientos de cambio que auguran tiempos mejores.

La sociedad mexicana ha cambiado, es más crítica, exigente y participativa; millones de mexicanos, gobernados por autoridades emanadas de la oposición, conocen una nueva forma de ejercer el poder, pueden comparar programas, desempeĖos y actitudes de sus gobernantes.

La última experiencia democrática a nivel federal que vivimos los mexicanos fue el proceso electoral del 6 de julio pasado, que dio a la oposición la mayoría en la Cámara de Diputados.

Las elecciones estatales de este aĖo reflejan un México más plural y con voluntad de avanzar hacia la democracia. Sin embargo, las inercias antidemocráticas aún no desaparecen del todo.

El pensamiento económico de los tomadores de decisiones se ha transformado. El proteccionismo y la intervención gubernamental excesiva han dado paso a la apertura comercial y a una mayor participación del sector privado en la economía. Pero eso no es suficiente.

En los próximos dos aĖos se abre para México la oportunidad de un nuevo rumbo. En los próximos dos aĖos los mexicanos debatiremos sobre el proyecto de la nación de cara al nuevo milenio. Para ser viable, este proyecto debe basarse en un nuevo contrato social que surja de los reclamos de todos los mexicanos, que dé confianza a una sociedad que se siente engaĖada y que desconfía de sus autoridades; debe contener compromisos públicos claros y verificables en al menos 4 áreas:

I. Democratizar la economía y mejorar la calidad del crecimiento.

Estabilidad macroeconómica

Para democratizar la economía y mejorar la calidad del crecimiento un elemento fundamental es la estabilidad macro económica. Los vaivenes producto de la falta de estabilidad económica con inflación desmesurada son de todos conocidos. Un equilibrio fiscal que permita garantizar esta estabilidad será un elemento clave de un programa satisfactorio de cualquier buen gobernante.

No soy partidario de déficits que incrementen la vulnerabilidad de nuestra economía y eleven la carga para las futuras generaciones. Estoy convencido de que el gasto público debe ser mucho más eficiente, pero también, de que debe incrementarse la contribución que hacemos para el desarrollo del país, que es extremadamente baja, vista desde cualquier estándar internacional. No se requiere incrementar las tasas, pero sí ampliar la base tributaria y reducir la enorme evasión fiscal.

Otro elemento central de la estabilidad macroeconómica es el equilibrio en las cuentas externas. No tenerlo nos ha llevado a crisis económicas sexenales.

Debemos pugnar por un déficit sostenible en cuenta corriente con el exterior que pueda ser financiado con inversión extranjera de largo plazo; debemos evitar la sobrevaluación del tipo de cambio real para que los flujos de inversión en cartera no incidan sobre el sector real de la economía; y debemos diseĖar mecanismos que transformen a los inversionistas de corto plazo del presente, en inversionistas de largo plazo del nuevo México.

Otro elemento es la independencia del Banco de México. Su autonomía podrá garantizar que la política monetaria responda a las necesidades del sector real de la economía y no a las decisiones de grupos o personas que deseen establecer políticas populistas que descarrilen el equilibrio macroeconómico de la nación.

En Guanajuato hemos sido muy cuidadosos en el manejo de los recursos públicos. Optimizamos los recursos fiscales que recibimos de la sociedad. Todas las dependencias del Ejecutivo estatal participan en un programa de calidad total y compiten con el sector privado en los premios estatales a la calidad.

Como prioridad, fomentamos el ahorro de las personas, familias, empresas y entidades públicas. El Gobierno del Estado da ejemplo de ello y por eso, a diferencia de la mayoría de los estados de la República y del mismo Gobierno Federal, mantiene finanzas sanas.

El desafío es pasar de las crisis sexenales recurrentes al crecimiento sostenido; de la incertidumbre a la confianza en el futuro de México.

Competitividad para la micro, pequeĖa y mediana empresa

Un estudio internacional reciente sobre los niveles de competitividad de 46 países clasificó México en el lugar 40.

Ante esta realidad, es claro que requerimos de un programa económico que dejando atrás los triunfalismos macroeconómicos, comience a responder a las necesidades de ajustes en políticas sectoriales microeconómicas que mejoren las perspectivas de inversión y rentabilidad de las empresas.

Se requiere también de ajustes en los mercados laborales para mejorar las posibilidades de empleo y remuneración de nuestros trabajadores, y de ajustes en el sector financiero que impulsen cambios en las relaciones entre instituciones financieras que permitan el ingreso de capital fresco a las instituciones, mayor crédito para el financiamiento de las empresas nacionales y el desarrollo de mercados de capital de riesgo y creación de nuevas empresas.

De manera adicional, para mejorar la competitividad de las empresas es necesario concluir con toda regulación que inhiba el establecimiento de unidades productivas flexibles y ágiles que respondan rápidamente a los cambios en las oportunidades de los mercados de bienes; y generar las condiciones de reglamentación que asistan al desarrollo de la infraestructura moderna sin poner en riesgo el desarrollo sustentable ecológico.

Una política comercial de apoyo a las empresas exportadoras será pieza clave de un programa de inserción exitoso en las corrientes de comercio exterior. De manera paralela es necesario el mejoramiento de la competitividad internacional a través de la difusión y adopción de mejores tecnologías.

Para mejorar la competitividad de la economía de Guanajuato desarrollamos políticas fundamentales que facilitan la acción de las micro, pequeĖas y medianas empresas, contribuyendo a democratizar la economía de mercado.

Para sustentar esta competitividad, en Guanajuato creamos infraestructura propia que apoya el despegue de nuestro estado a través de diversas instituciones:

La Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior; el Centro de Información Guanajuato: el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología; el Sistema Estatal de Financiamiento al Desarrollo; el Centro Interuniversitario del Conocimiento; la Procuraduría y el Instituto de Medio Ambiente; y la Fundación Guanajuato para la Calidad.

Contamos también con oficinas de promoción en el extranjero, y con una bodega en la ciudad de Dallas donde nuestros empresarios están haciendo muy buenos negocios. El Ejecutivo de Guanajuato y representantes del sector productivo, constantemente realizamos giras de trabajo al exterior para promover las exportaciones y atraer inversión.

Gracias a estas medidas superamos en corto tiempo los desastrosos efectos que la crisis económica nacional de finales de 1994 tuvo en nuestro estado. Esta recuperación sostenida nos permitió lograr una tasa de desempleo cincuenta por ciento superior a la media nacional y un PIB y exportaciones que crecen por arriba del promedio nacional.

El desafío es alcanzar un desarrollo económico competitivo. Pasar de las leyes discrecionales a las garantías jurídicas para el empresario creativo. De la burocracia y la tramitología a la eficacia y la rapidez.

Desarrollo Económico

Justo Sin embargo, el énfasis central de la política económica de México no debe estar solo en la estabilidad macroeconómica y la competitividad. Estos factores son esenciales pero no suficientes.

Debemos crecer con equidad, democratizar la economía y mejorar la calidad del crecimiento para que se transforme en verdadero desarrollo.

Para lograrlo es indispensable fomentar, desde todos los frentes, la solidaridad entre personas, empresas e instituciones de vanguardia, con aquellos que se encuentran en la retaguardia del progreso.

Las propuestas, ahora tradicionales, asignan al mercado la tarea de dar las seĖales apropiadas para que el actuar de los diferentes actores económicos conduzca al crecimiento. Nos olvidamos que el mercado produce eficiencia pero no equidad.

Nos olvidamos que en México existen profundas diferencias entre la estructura productiva de las microempresas y el resto del aparato productivo; de que en el país existen ciudadanos y comunidades alejados de la información, del conocimiento y de los apoyos institucionales, y con medios muy limitados para emprender una actividad económica; nos olvidamos también de los enormes contingentes de trabajadores por cuenta propia o auto empleados que se encuentran fuera de la economía formal; y de los enormes contrastes regionales que muestra nuestra geografía económica.

Para incorporar a estos mexicanos excluidos del desarrollo hay que vincular la promoción económica con el desarrollo humano, la política económica y la política social, mediante un esfuerzo deliberado.

La política económica de Guanajuato busca el crecimiento, pero con equidad y justicia.

Nuestra estrategia está basada en una combinación equilibrada entre políticas fundamentales, o de tipo horizontal, que tienen como objetivo establecer un marco adecuado para el crecimiento; con políticas de intervención selectiva, o de tipo vertical, mediante las cuales el Gobierno del Estado promueve el desarrollo de lo micro y la inclusión de personas y comunidades excluidas del desarrollo.

Las áreas prioritarias para llevar a cabo políticas de intervención selectiva son: el campo; el desarrollo de la microempresa; el desarrollo regional equilibrado; y el impulso a la banca social. Esta vital pero elitista oportunidad está dejando de serlo en el caso de Guanajuato.

El desafío es alcanzar un desarrollo económico justo; pasar del progreso de unos cuantos al desarrollo visible para todos; de la estabilidad macroeconómica a la justicia en el ingreso y la calidad de vida para cada ciudadano. En economía Guanajuato enfrenta con resultados concretos los problemas de hoy, y al mismo tiempo, construye los cimientos de su desarrollo futuro.

II. Un compromiso con el desarrollo humano

La justicia social no puede alcanzarse sin economía y un firme compromiso con el desarrollo humano.

Transformación educativa

La experiencia de los países que han crecido con equidad demuestra que una de las fuerzas más exitosas para lograrlo es la educación. Sin embargo, en nuestro país la lenta expansión de las oportunidades educativas ha propiciado más la inequidad que la igualdad.

Cerca del 10% de la población ocupada no registra siquiera un aĖo de escolaridad y el 20% alcanza apenas el 3% de los aĖos estudiados por la población ocupada de México.

Esta inequitativa distribución del conocimiento ha propiciado una peor distribución del ingreso.

En Guanajuato estamos de acuerdo en que existe una estrecha relación entre educación y mejores ingresos, calidad de vida, desarrollo humano, estado de derecho y democracia. Por eso la educación es la columna vertebral de nuestro programa de gobierno.

Hemos asegurado que todo chiquillo, joven y adulto que desee superarse tenga una oportunidad para lograrlo. A los guanajuatenses que por motivos económicos no puedan asistir a las aulas, los apoyamos mediante un ambicioso sistema de becas, las cuales están destinadas a las familias más pobres de nuestro estado.

Se están abriendo también otras oportunidades de acceso al conocimiento mediante sistemas no formales como la educación a distancia y los video bachilleratos, donde Guanajuato ya es vanguardia.

Sólo con ciudadanos equipados con elevados niveles educativos, con conocimientos y tecnología se garantiza el desarrollo sustentable. Esta es la mayor y más importante inversión del Gobierno de Guanajuato.

Para construir un país exitoso se requiere invertir en los ciudadanos. El desafío es desarrollar el capital humano. Hacer una verdadera revolución educativa de alta calidad, enfocada a la competencia, al desarrollo de los conocimientos, las habilidades y los valores humanos.

Derechos sociales para todos

En México, el gasto de inversión en capital humano en sectores como la educación, la salud y la nutrición se ha reducido como porcentaje del Producto Interno Bruto. En el mismo periodo, la pérdida del poder adquisitivo de los asalariados ha sido dramática. Esta política no es aceptable.

Reconociendo que la inversión en desarrollo humano es eso, inversión y no gasto, el modelo que yo propongo aspira a garantizar para todos un conjunto básico de derechos sociales y a alcanzar una inversión social que nos ubique dentro de los rangos adecuados de acuerdo a estándares internacionales establecidos por las Naciones Unidas.

Estas inversiones servirán para garantizar que en México todo niĖo que nazca reciba como herencia social una serie de derechos que le permitan tener oportunidades de aspirar a una vida digna.

En concordancia con lo anterior, en Guanajuato no medimos la pobreza sólo en función al ingreso de las personas, sino también en base a la falta de oportunidades. Para nosotros está en la línea de la pobreza todo el que carece de oportunidad para acceder a alguno de los satisfactores básicos o al desarrollo personal.

Por eso hemos implementado una ambiciosa política social cuyo objetivo es abrir oportunidades de inclusión al desarrollo a las personas que hasta ahora han estado excluidas.

Dicha política toma forma concreta en las cinco garantías básicas que hemos establecido: Garantía de acceso a la educación hasta el nivel superior; garantía de acceso a la salud; garantía de contar con una vivienda propia y digna; garantía de acceso al microcrédito; y garantía de que toda comunidad de más de 100 habitantes en el estado cuente con los servicios básicos indispensables.

El desafío está en superar la pobreza indignante y extrema. Pasar del paternalismo a la construcción de oportunidades para todos. Para Guanajuato el desarrollo humano y la educación son lo importante. Invirtiendo en las personas construimos un mejor futuro.

III. Un compromiso con el estado de derecho.

Honestidad en el ejercicio de gobierno:

La corrupción es en un mal que aqueja a los mexicanos y les hace desconfiar de sus autoridades. La impresión de que los gobernantes han abandonado a la mayoría de la población prevalece en nuestra sociedad.

En Guanajuato sabemos que para lograr un auténtico desarrollo es necesario un cambio en la manera de ejercer el poder; en ello nos ha sido útil la pluralidad que se respira en nuestro estado.

Esta pluralidad en lugar de debilitar a las instituciones las ha fortalecido.

Estamos obligados a actuar cotidianamente con transparencia, a buscar el consenso de las diferentes fuerzas políticas y de la misma sociedad en todas y cada una de las tareas de gobierno.

No nos da miedo que nos vigilen y que nos pidan cuentas, al contrario, es un acicate para que todas nuestras acciones estén apegadas a lo que marca la ley. La pluralidad vigoriza la tarea gubernamental, fortalece nuestra democracia y evita el abuso en el ejercicio del poder.

Los ingresos y egresos del Gobernador, así como su situación patrimonial se publica anualmente en los periódicos de mayor circulación y están en la página de INTERNET, como también está la cuenta pública estatal. Nos es de gran importancia que los ciudadanos sepan en qué se invierte su dinero.

El desafío está en transitar de la incertidumbre a la confianza; del fraude a las cuentas claras; de la prepotencia al espíritu de servicio.

Auténtico Federalismo:

Si en alguna época se pudo justificar que el gobierno central tuviera amplias facultades para decidir por sí mismo sobre el desarrollo nacional, hoy la situación ha cambiado. Se requiere reconocer la mayoría de edad a los estados y a los municipios.

Los puntos más importantes a atender en materia de federalismo que están en el debate nacional y sobre los cuales estamos de acuerdo son: una política fiscal que termine con la excesiva concentración de los ingresos públicos en la federación; políticas de descentralización que devuelvan facultades y atribuciones a los estados y los municipios, hasta hoy en manos del gobierno central; y modificaciones al marco jurídico que abran mayores espacios a los gobiernos estatales y municipales para definir sobre programas relativos al desarrollo regional, económico, político y social.

En Guanajuato damos cumplimiento a los principios federalistas que marca nuestra constitución.

Somos pioneros en la materia. Las responsabilidades, atribuciones y recursos que nos transfiere la Federación nos permiten potenciar los recursos y dar respuestas más rápidas a los ciudadanos que demandan atención urgente.

Para que el federalismo no se quede en el nivel estatal, fortalecemos a los ayuntamientos transfiriéndoles, de común acuerdo, programas, atribuciones y recursos que mejoran su desempeĖo frente a la sociedad.

Fortalecemos también su capacidad financiera. Los municipios han incrementado sensiblemente sus recursos, los cuales se les transfieren sin etiqueta alguna por el gobierno estatal. Ellos deciden sobre su utilización y dan cuenta al Poder Legislativo de la entidad.

No hay ningún estado en México donde los municipios dispongan de los recursos y poder de decisión que en Guanajuato. Rompimos definitivamente el cordón umbilical que los ataba a las decisiones del gobernador en turno.

El desafío a nivel nacional es pasar de la impunidad a la aplicación de la ley, de un marco jurídico atrasado a leyes modernas y funcionales. En Guanajuato el buen gobierno, el estado de derecho y el federalismo son lo importante. Ellos son los cimientos de nuestro futuro.

IV. Un compromiso por la consolidación de la democracia

Sabemos lo importante que es para el desarrollo combinar el combate al dualismo económico y social, con la profundización de la democracia. Por ello pensamos que el debate nacional debe tomar en cuenta el desarrollo político que requiere nuestra nación, elemento clave en las sociedades democráticas de hoy, donde el poder debe ejercerse con transparencia y respeto al estado de derecho y a las reglas de la democracia.

En este que ha sido el principal talón de Aquiles de nuestro país, se han conseguido algunos avances, aunque todavía insuficientes. Falta mucho más por hacer para que en México se destierre el presidencialismo, el centralismo, y la simulación.

En Guanajuato sabemos que si avanzamos en la democracia y el estado de derecho, contribuiremos al fortalecimiento de nuestra nación.

En democracia estamos a la vanguardia. Ello se logró gracias a la participación social en las tareas de gobierno, y a la madurez que han alcanzado las diferentes fuerzas políticas. Las elecciones en Guanajuato son transparentes y sus resultados han sido aceptados por todas los partidos políticos.

Esta madurez también se nota en el respeto y colaboración que existe entre los tres poderes de la entidad, que cumplen con total libertad las responsabilidades que les marca la ley.

Gracias a ello los presupuestos de los tres últimos aĖos, así como la nueva Ley de Educación, se aprobaron por unanimidad en el Congreso, donde hoy ningún partido ejerce la mayoría. Gracias también a ello el Poder Judicial se ha profesionalizado.

El desafío a nivel nacional es construir una sociedad pacífica, democrática y próspera, donde cada mexicano tenga un presente tranquilo y un futuro cierto. En Guanajuato la democracia y la participación social son importantes porque dan certeza y solidez a nuestro futuro.

Conclusiones

Ninguna de las crisis económicas que hemos tenido, ni los elevados niveles de pobreza y marginación, ni los deprimentes lugares que ocupamos a nivel internacional eran inevitables. Todo ello se revertirá si tomamos con seriedad la conducción del gobierno, con responsabilidad la tarea del desarrollo humano y si nos preocupamos no solo por el crecimiento, sino también por la calidad del mismo.

México tiene ante sí enormes retos. La democracia debe transformarse en igualdad de oportunidades para todos sus habitantes. Esta es la esencia de la equidad y la integración social.

Integrar y dotar de igualdad de oportunidades y derechos a las mujeres y a los jóvenes de nuestro país, permitirá alcanzar un ritmo superior de crecimiento económico y de justicia social.Sumar su energía, pasión, capacidad y sentido de justicia garantizará un mejor México para nuestros hijos.

Igual de importantes es reconocer las diferencias de desarrollo entre las regiones de nuestro país. Encontrar fórmulas que permitan integrar aceleradamente a aquellas regiones excluidas del desarrollo a la nueva realidad del país, debe ser parte del nuevo modelo de desarrollo. Federalismo con integración nacional es el objetivo.

La mayoría de los países en el mundo se han olvidado de las etiquetas de neoliberal o socialistas y han adoptado modelos adaptados a sus condiciones. Nosotros tenemos que hacer lo propio, buscar nuestra tercera vía, no endosando un modelo económico que so pretexto de la estabilidad económica, amplía la brecha del nivel de vida entre un sector cuya riqueza es pregonada en la prensa internacional, y otro sector cuya pobreza es igualmente pregonada con motivo de su relegación social.

Los próximos dos aĖos son esenciales para que los mexicanos diseĖemos el camino del desarrollo que todos merecemos, para construir un puente que haga posible nuestro crecimiento y nos haga sentir orgullosos ante el mundo de lo que somos.

México tiene todo, absolutamente todo para ser triunfador, exitoso, para ser un país de equidad, de justicia y de oportunidades, donde cada ciudadano pueda aspirar a un mejor nivel y calidad de vida. Estoy confiado en que así será.

Vicente Fox Quesada