Noviembre 1, 1999 / Naucalpan, México / Amigas de Fox

 

POR UN CONTRATO SOCIAL
QUE PERMITA LA INTEGRACIÓN
PLENA DE LA MUJER EN LA SOCIEDAD

La presencia de la mujer en los distintos ámbitos de la sociedad es uno de los signos de los tiempos, a los que México, como en muchas otras áreas, está llegando tarde.

Fue en el año de 1953 cuando la Constitución le daría el voto a las mujeres y en 1974 cuando se les garantizó la igualdad jurídica.

Pero no es suficiente con consagrar la igualdad en leyes.

Hoy, 25 años después, persiste la discriminación por razones de genero.

La participación de la mujer en la política y en la economía es muy limitada.

En las familias y en los procesos educativos no se fomenta la superación, el liderazgo y la autonomía de las niñas.

El trabajo de la mujer no se reconoce, valora o aprecia.

A las mujeres se les exigen más años de educación que a los hombres para lograr acceso a las mismas ocupaciones, y se les pagan menores ingresos.

La violencia familiar no es ninguna novedad.

Las mujeres desconocen sus derechos y los mecanismos legales que las protegen.

La institución familiar sigue siendo espacio de excepción donde el desequilibrio del poder se traduce en violencia incuestionada.

Existe ineficiencia y corrupción en las instancias legales y judiciales, impunidad, incumplimiento de la legislación y ausencia de mecanismos e instituciones de protección a las víctimas.

Todo ello me ofende. Me ofende como panista, como mexicano y como padre de familia. Ofende mi sentido de justicia y equidad. Ofende la valentía y entrega de las mujeres mexicanas.

Durante los últimos dos años he recorrido el país de arriba a abajo. He visitado todos los estados de la república, he sostenido reuniones con miles de mujeres; mujeres que con lenguaje claro y directo, me han expresado sus preocupaciones y lo que esperan de mi gobierno.

La mujer mexicana exige que su trabajo sea revalorado; que se le reconozca su entrega y su compromiso; que sus ideas se tomen en cuenta; que se reconozca su papel como miembro vital y valioso de la sociedad.

Me han pedido que se legisle contra la violencia intrafamiliar, los delitos sexuales y la discriminación laboral; Quieren saberse igual y no tener que demostrárselo a nadie.

La mujer mexicana quiere la garantía de que en mi gobierno existirá seguridad, educación y salud.

Esperan que en mi administración todo niño, joven y adulto especiales, tengan la oportunidad de una educación adecuada a sus necesidades.

Me preguntan ¿ Qué garantías daremos en nuestro gobierno contra el maltrato y el abuso sexual? ; ¿ Cómo vamos a impulsar la generación de empleos y el autoempleo?;

Las mujeres jóvenes están interesadas en saber que oportunidades

tendrán para su desarrollo profesional. Las madres me preguntan por los programas de rehabilitación para jóvenes con problemas de abuso de sustancias.

Quiero decir a ustedes que comparto sus preocupaciones y sus demandas, que aspirar a la justicia, es suficiente con una que no la tenga, y que aspirar a la igualdad de oportunidades, es suficiente con una que no las reciba.

Líneas de acción

¿ Cómo hacer política desde, por y para las mujeres ?.

 

Primero: Atender y entender sus preocupaciones

  1. Si su principal demanda tiene que ver con que ustedes, sus esposos, y sus hijos tengan oportunidades de crecer y desarrollarse, yo me comprometo a implementar un programa de políticas económicas que garanticen la estabilidad de la economía, incrementen la competitividad de nuestras empresas, nos permitan alcanzar un crecimiento del 7 %, y abran las puertas del desarrollo a los mexicanos excluidos.

  2. Si sus principales preocupaciones son la salud y la educación, mi propuesta es garantizar el acceso a infraestructura social básica. En mi gobierno la infraestructura para acceder a esas oportunidades formara parte de compromisos de la administración publica cuantificables y verificables y por tanto exigibles por parte de los ciudadanos.

  3. Si el principal reclamo es la inseguridad, mi criterio será el establecer un programa para disminuir drásticamente la impunidad. El problema de la seguridad pública es más que de leyes de impunidad, de ineficacia para aplicar la ley existente. Ninguna reforma legal podrá por si misma desalentar a los criminales potenciales mientras no se incremente la eficacia de los medios de persecución que ofrece la autoridad.

  4. Si el problema de mayor crecimiento es el consumo de drogas, mi propuesta será integral. Atacaré la distribución. No quedaran impunes quienes están envenenando a nuestra juventud; pero también estableceré programas de orientación y promoveré el establecimiento de clínicas de rehabilitación para dar oportunidad a todos los jóvenes que deseen liberarse de la adicción a las drogas.

 

Segundo: Garantizar igualdad de oportunidades

No es suficiente con declarar la igualdad de trato mientras no exista una auténtica igualdad de oportunidades.

Igualdad de oportunidades en el acceso a la educación, a la cultura, al trabajo, al deporte, a la política y a la economía.

En política, la apuesta es por abrir espacios y oportunidades a las mujeres, incorporando sus temas, necesidades e intereses. La apuesta es por una mayor presencia y participación política de las mujeres para transformar, reducir y eliminar la discriminación en las relaciones de género de la sociedad en su conjunto.

En educación, debemos insistir en una educación más igualitaria para las niñas y los niños de hoy, y la modificación de los roles de género que permita, por ejemplo, una distribución más equitativa de las tareas del hogar entre todos los miembros.

En materia económica, debemos diseñar programas que estimulen el acceso de las mujeres a actividades hoy fuertemente dominadas por los hombres.

 

Tercero: Instrumentar políticas activas a favor de la mujer

Las mejoras en la condición de la mujer, además de ser importantes por sí mismas, redundan en importantes beneficios para la sociedad: una mujer saludable y educada está en mejores condiciones de participar en el desarrollo de su comunidad y de su familia.

Por ello debemos garantizar y promover el acceso de las mujeres a servicios integrales y de calidad en materia de salud, que les permita gozar de medicina preventiva, planificación familiar y salud reproductiva.

Una mujer que se ocupa en una actividad económica desarrolla todo su potencial.

Promoveremos en mi gobierno mecanismos que permitan incorporar a la mujer que así lo desee a la población económicamente activa; mecanismos de financiamiento como el microcredito y la banca social; capacitación técnica y certificación de competencias laborales que incrementen las posibilidades de incorporarse al mundo productivo; asesoría en negocios e industrias que permitan la flexibilidad y distribución del tiempo del trabajo como la informática y de desarrollo de software.

Una sociedad que no valora la contribución de la mujer al núcleo familiar es una sociedad injusta.

En mi gobierno incorporaremos a las cuentas nacionales la medición del trabajo en el hogar, cuantificaremos el trabajo de la mujer en el Producto Interno Bruto y reconoceremos su importancia dentro del núcleo familiar.

 

Amigas y amigos:

Una niña con hambre pierde sus capacidades cognoscitivas.

Una muchacha que no sepa leer y escribir no tiene futuro.

Una mujer que no tiene acceso a las oportunidades de empleo no es fundamentalmente libre.

Una mujer maltratada pierde sus derechos al ser normada su acción por la amenaza y el temor.

No es justo. No podemos seguir tolerando estás injusticias.

Es tiempo de construir una nueva relación entre la sociedad y la mujer. Tiempo de reconocer las aportaciones que la mujer ha hecho a lo largo de la historia. Tiempo de aprovechar su talento y sus extraordinarias virtudes.

 

Amigas y amigos:

México será otro cuando en la política, la economía y la sociedad, hoy dominada por los valores de conquistar y competir, adoptemos también los valores de las mujeres mexicanas como apoyar, proteger, educar y cuidar.

México será otro cuando en la familia, en el gobierno y en los sectores privado y social, las mujeres participen en la toma de decisiones.

En mi gobierno se reconocerá la pluralidad humana en la toma de decisiones como hemos reconocido la pluralidad de visiones en la política.

En mi gobierno estarán las mejores mujeres y hombres de este país y se defenderán por igual los intereses de las mujeres y los hombres.

 

Amigas y amigos:

El México del siglo XXI no puede entenderse sin la presencia activa de las mujeres, sin su pasión y sus valiosas contribuciones.

El México del siglo XXI no puede entenderse sin la participación de esas millones de heroicas mujeres, madres de familia campesinas o habitantes de colonias populares, que todos los días se entregan al trabajo para sacar adelante a sus hijos.

El reto nos lo planteo una mujer en un foro que tuvimos en Guanajuato. Ahí nos dijo: "El siglo XXI, será el siglo de las mujeres, porque ustedes los hombres no han sabido terminar con la pobreza; porque ustedes los hombres no han sido capaces de acabar con la inseguridad; porque ustedes los hombres no han podido asegurar un proyecto escolar de excelencia y oportunidad igual para todos".

¡¡En mi gobierno aceptaremos el reto ! Bienvenidas las mujeres. Todas las mujeres mexicanas.

 

Amigas y amigos:

Se que hoy como en la historia el liderazgo de los cambios que México necesita, vendrá de los hombres y mujeres que estén en la arena, que luchen, trabajen y se entreguen. De los hombres y mujeres que sepan de la devoción, el entusiasmo, el sacrificio y el compromiso atrás de una noble causa.

Nos esperan meses intensos de campaña; meses en que tendremos que sacudir la apatía, la indiferencia y la desesperanza.

Es tiempo de comprometernos. Yo ya me comprometí.

Me comprometí a ser un candidato cercano y sencillo. Un candidato que hable con la verdad y sepa escuchar.

Me comprometí a trabajar incansablemente por la victoria. A que cada acción, cada palabra y cada latido de mi corazón tengan un solo objetivo: instaurar en el año 2000 una mejor forma de gobernar.

Hoy me comprometo ante ustedes a que en cada momento de nuestra campaña y en cada proyecto de nuestro gobierno, no dejaré de hablar con ustedes, de pensar en ustedes y trabajar con ustedes, porque ustedes representan nuestros más preciados valores.