Una Generaci—n para Ganar Nuestro Futuro

Amigos:

Exactamente en un a–o, vamos a decidir juntos que pa’s queremos tener para nosotros y nuestros hijos.

S—lo tenemos un a–o para construir el movimiento que nos permitir‡ realizar nuestros sue–os y esperanzas.

Para ganar el futuro Juntos. Para trabajar y comprometernos con nosotros mismos.

La decisi—n ya fue tomada por todos nosotros: no hay m‡s que dos caminos: seguir por el camino recorrido durante 70 a–os de constantes promesas sin cumplir. O iniciar el nuevo rumbo, en el nuevo milenio, con una naci—n exitosa.

Dicen que los humanos somos los œnicos seres en el mundo que tropezamos con la misma piedra dos veces.

Ya no m‡s. Nos hemos tropezado muchas veces pero esta vez· vamos a superar la trampa... No habr‡ m‡s tropiezos. El 2 de julio del a–o 2000 empezaremos un MŽxico mejor· ser‡n los mismos rostros de ustedes, la misma geograf’a, el mismo pa’s que nos enamora, pero ser‡ mejor· se reflejar‡ en el rostro lleno de esperanza de nuestros hijos.

Conviene que reflexionemos, los invito a detenernos un momento... los invito a preguntarnos:

ÀA d—nde iremos a parar si MŽxico sigue as’?

ÀQueremos ver la misma pel’cula de estos 70 a–os?...

ÀC—mo es la vida hoy en este pa’s?

Àno es cada d’a poco peor·.

ÀQuŽ significa el cambio para ustedes, incertidumbre o esperanza

? Debemos aceptar que el MŽxico de hoy nos duele, el siglo que se va ser‡ recordado como el pasado perdido, lleno de recursos y lleno de promesas.

Ya no m‡s.

En esta hora, ustedes, las mujeres, los j—venes, nuestras familias, el MŽxico trabajador y sencillo, puede dise–ar la historia del siglo XXI: somos muy afortunados. ÁLo somos!

En nuestras manos est‡ terminar con 70 a–os de pobreza y mentira. No permitiremos que dentro de seis a–os sigamos hablando de 76 a–os de m‡s de lo mismo...

Puedo decir que somos muy afortunados porque tenemos la oportunidad de cambiar el rumbo y rescatar a nuestra patria.

Somos muy afortunados, porque al llegar a un nuevo siglo, podemos darnos un nuevo gobierno.

No tenemos tiempo que perder, Áya hemos perdido 70 a–os!.

Ha llegado el momento de que nos comprometamos

Partiremos en dos el curso de la historia nacional. En el MŽxico que se fue y el que vendr‡. Creemos con todo el coraz—n y toda nuestra fe que el tiempo de controlar nuestro futuro ha llegado!

Hagamos este compromiso frente a nuestros hijos, y con nosotros mismos. Lo necesitamos, lo merecemos, Áy lo podemos lograr!

Seremos lo que so–amos

Nuestra objetivo es emprender la marcha desde hoy, un a–o antes, y construir el camino que nos pondr‡ listos y preparados para tomar las riendas de nuestro destino el 2 de julio del a–o 2000.

Ese d’a, tendremos la oportunidad de votar por nuestros hijos, .

Tendremos en nuestras manos el futuro...

Tenemos s—lo un a–o.

Trabajemos los pr—ximos 345 d’as para darle sentido a nuestra esperanza, y un nuevo rostro a nuestra naci—n.

Escribamos una nueva p‡gina, limpiemos el color de nuestro pa’s, y escribamos una historia de Žxito para los mexicanos, donde el que gane sea MŽxico.

Nuestra Generaci—n sabe Hace Compromisos

Nuestra generaci—n garantizar‡ que MŽxico sea, en el Siglo XXI, una naci—n exitosa.

Somos cimientos del pr—ximo siglo.

Y los cimientos de un puente que conduce al futuro deben edificarse con toda precisi—n y con gran optimismo.

No hay aqu’ espacio para el pesimismo, ni para el miedo.

Nuestra generaci—n enfrenta grandes desaf’os. Debemos entrarle fuerte y a fondo:

ÁNo m‡s mexicanos agobiados por la crisis!

Nuestro crecimiento econ—mico debe tener como meta: comida en la mesa de cada familia. Las cifras no se comen.

ÁNo m‡s familias sumidas en la pobreza y la marginaci—n!

Nuestro desarrollo debe estar a la vista de todos: agua, casa, salud, vestido y sustento, basado en trabajo y empleo, debe vivirse esto a diario en todos los hogares.

ÁNo m‡s ni–as y ni–os sin esperanza ni futuro!

Nuestra generaci—n tiene el deber de regresar a nuestros ni–os la esperanza y la fe que tantas veces nos han querido arrancar. Ellos son nuestro mayor tesoro. Asumamos el reto de brindarles oportunidades educativas a manos llenas, de asegurarles un futuro con tranquilidad, paz y alegr’a.

ÁNo m‡s inseguridad e incertidumbre!

Las familias de ustedes, las de cada mexicano, merecen vivir en paz y con seguridad. A partir del a–o 2000, el reto es terminar con el crimen; seremos firmes, habr‡ verdadera autoridad. Para esta obra se requiere valor y valores... cuenten conmigo en forma total.

ÁNo m‡s injusticia y corrupci—n!

Podemos superar estos desaf’os, s—lo necesitamos lo que ustedes quieren: trabajo y honestidad. En nuestras manos est‡ que MŽxico pase de la corrupci—n a la honestidad en el ejercicio de gobierno; del fraude a las cuentas claras; de la prepotencia que hoy se vive al esp’ritu de servicio.

ÁNo m‡s gobiernos timoratos e ineficientes!

Lleg— la hora del un buen gobierno. El desaf’o es desterrar para siempre 70 a–os de fraude y corrupci—n. Haremos un gobierno honrado y eficiente, que rinda cuentas claras a la sociedad, un gobierno del que todos nos sintamos orgullosos, que sea aliado de la sociedad y no un estorbo para el desarrollo.

Rescatemos la Pr—xima Generaci—n:

Protejamos nuestro futuro, los mexicanos tenemos razones justas, trabajo honrado, sue–os, deseos, en suma: tenemos todo, Áconfiemos en nosotros mismos!

Debemos comprometernos con cada ni–a, con cada ni–o. Lo m‡s justo es que ellos tengan un MŽxico Mejor.

Un MŽxico en donde cada d’a se respire paz, donde el trabajo se premie y el aire sea limpio.

Nuestro compromiso con la pr—xima generaci—n es equiparla con educaci—n, pero tambiŽn con valores universales: honradez, respeto, verdad, ayuda al dŽbil. S—lo as’ podremos garantizar nuestra supervivencia como familia y como naci—n.

Esta generaci—n se compromete con las generaciones del Siglo XXI, para que encuentren pol’ticas de estado, sin sobresaltos, sin temores, y sin m‡s anhelos que ser siempre mejores.

Debemos ganar nuestro futuro. No podemos heredar a nuestros peque–os, el olor de la inseguridad y la contaminaci—n, ni el sabor de la prepotencia, ni el de la incertidumbre. ÁYa no m‡s!

A las mujeres les digo: escuchen su coraz—n y su intuici—n, sus sue–os y deseos se har‡n realidad.

A los j—venes de MŽxico, su talento merece respuesta, la tendr‡n en los hechos. Ustedes son los protagonistas de esta historia, la idea es que nos hablemos siempre de frente y con la verdad, como somos: autŽnticos y abiertos al cambio.

A los trabajadores del campo y la ciudad...ustedes sostienen y dan vida a nuestra naci—n, su trabajo honesto es fuente de riqueza y de esperanza... me comprometo con ustedes y con sus familias, ya no podemos fallarles nunca m‡s.

A los pobres, a los que estos 70 a–os fueron excluidos y olvidados, me comprometo en forma total con ustedes. Desde ni–o aprend’ mucho de sus sue–os y su fe en el futuro, lleg— la hora de que reciban los que ustedes ya han dado. Mi gobierno ser‡ evaluado por que en su vida diaria encuentren verdaderas oportunidades para crecer.

A la poblaci—n m‡s vulnerable, a nuestros hermanos mayores de la tercera edad, a las personas con discapacidad, a los ni–os de la calle: creo en ustedes, creo en su generosidad, creo en sus capacidades. En el gobierno del nuevo siglo ustedes tendr‡n un espacio para demostrar su grandeza.

A nuestros ni–os, la chispa de sus ojos es mi motor y mi fuerza, sus rostros me animan a diario. A todos nos animan siempre a seguir trabajando sin descanso... ustedes son la raz—n de nuestro esfuerzo. Me comprometo a protegerlos y a prepararlos, ustedes recibir‡n el nuevo milenio, ustedes tendr‡n un pa’s exitoso.

A los Servidores Pœblicos los invito a sumarse al cambio, a trabajar para todos los mexicanos, su talento y su esfuerzo dise–ar‡ al nuevo MŽxico, haremos con ustedes un gobierno de calidad.

A los miembros de Acci—n Nacional, a los panistas de todo MŽxico, a las mujeres y hombres libres que han dado tiempo y trabajo, talento y convicci—n les digo: sus ideales, sus sue–os, sus luchas, el trabajo de Manuel G—mez Mor’n y el de Manuel Clouthier ser‡n consolidados por nosotros.

En la Presidencia de la Repœblica estar‡n las ideas y los valores, servirŽ con los principios de Acci—n Nacional, con los valores de todos los mexicanos.

A los dem‡s partidos pol’ticos, con verdadera vocaci—n democr‡tica, les digo: nuestra lucha es la misma porque lo que importa es MŽxico.

A las Naciones del Mundo, y a los l’deres de la comunidad internacional les manifiesto desde ahora que MŽxico pondr‡ su parte para edificar un mundo m‡s humano, enriqueceremos con el talento de los mexicanos el proceso de globalizaci—n. Haremos que MŽxico se convierta en un modelo para el desarrollo del Siglo XXI.

A todos los Mexicanos, les ofrezco mi vida incondicionalmente para juntos formar un mejor futuro, y quiero que se entienda: este compromiso lo asumo hasta sus œltimas consecuencias.

Los invito a realizar la primera Revoluci—n del Siglo XXI, la revoluci—n del talento y la creatividad, la revoluci—n del crecimiento: la revoluci—n de nuestra esperanza.

Rescatemos nuestro destino, demos fin a 70 a–os e iniciemos un nuevo siglo. Hagamos que la pr—xima generaci—n diga con orgullo:

"La grandeza de esta naci—n, fue ganada por mujeres y hombres valientes, que conoc’an su deber y pose’an un sentido de honor y responsabilidad. Al iniciar el siglo XXI lograron desterrar las sombras del pesimismo y la corrupci—n. Nos dieron una Tierra donde podemos sonre’r y respirar libertad, y desde entonces MŽxico escribe una historia de Žxito".

Vicente Fox Quesada

10 de julio de 1999