Crecimiento con Calidad de la Economía

Vicente Fox Quesada

 

Introducción

A nadie hay que convencer que el gobierno que hemos tenido por 70 años ha fallado, que a la pobreza y a la marginación se han sumado millones de familias mexicanas en los últimos años.

A nadie hay que convencer de que ha faltado talento, visión y oficio de gobierno para atender la economía de las familias, la educación de nuestros niños y el desarrollo de nuestras comunidades.

Para todos es claro que el gobierno no ha sido capaz de hacer crecer la economía y menos de distribuir la riqueza y las oportunidades.

Para todos es claro que lo que ellos proponen, no responde a las necesidades de una nación inserta en la nueva economía global.

Nuestra propuesta es diferente.

Nuestro programa es ambicioso en sus metas de crecimiento, porque responde a las carencias de la nación. Reconoce las necesidades, los rezagos y el tamaño de los desafíos.

¿Cómo generar la plataforma para que México crezca al 7 % y que crezca con calidad?

Mi propuesta en materia económica, está sostenida por una política económica que garantiza la estabilidad de los fundamentales de la economía y asegura la solidez del sistema financiero. Específicamente propongo:

Estímulos al ahorro interno

Los elementos fundamentales de nuestro programa serán:

  • Una reforma fiscal que en lo tributario simplifique las tasas y exenciones, favorezca impuestos al consumo y establezca estímulos a la inversión y al ahorro de las personas tanto físicas como morales. Una reforma que permita incrementar la contribución fiscal como proporción del PIB al 15% sin petróleo, lo que representa el promedio de América Latina.

Estas medidas tendrán como objetivo incrementar el ahorro interno del sector privado del 22% del PIB al 25% hacia el tercer año de nuestra administración.

  • Por el lado del gasto, incrementar los niveles de ahorro del sector público del actual 2% del PIB a por lo menos un 3% del PIB, proponiendo como objetivo el obtener un equilibrio operacional en las finanzas públicas al cuarto año de nuestra administración.
  • Tomando en cuenta nuestro objetivo de mantener el déficit de la balanza de cuenta corriente en nuestra balanza de pagos a niveles aceptables, el ahorro disponible en México, interno y externo, pasaría de 25% a 30% del PIB.

Incremento de la productividad de la Inversión

No basta con incrementar el ahorro, es necesario también incrementar la productividad del capital. En términos gruesos, la relación inversión/crecimiento del PIB en México se encuentra en una razón de 5 (25% de ahorro para un crecimiento del PIB del 5%).

Esta razón es desfavorable si la comparamos con las que hemos tenido históricamente y con las alcanzadas por muchas naciones de América del Sur y de Asia en sus años de crecimiento superior al 7%.

  1. Nuestro objetivo será reducir la relación a 4. Con esta relación, el ahorro actual nos permitiría crecer a tasas del 6% anual. Por lo mismo, con la relación de ahorro esperada mediante las acciones mencionadas previamente, nuestra tasa de crecimiento podría llegar hasta el 7.5% anual.

¿Cómo incrementar la productividad del capital?

  • Primero, finalizando las reformas sectoriales que fueron truncadas por esta administración. En particular se requieren reformas en aquellos sectores de mayor posibilidad de atracción de inversión del sector privado nacional y extranjero, y que le darían mayor competitividad a la industria local:

Sector financiero.

Sector energético

Sector transportes

Sector telecomunicaciones

Sector agropecuario

  • Segundo, mejorando los servicios públicos mediante:

La reducción de costos de operación en empresas paraestatales claves como CFE y LFC, Pemex, ISSSTE, e IMSS.

Minimizar costos de tramitación de actividades del sector privado.

El apoyo a la inversión en infraestructura básica de transportación, puertos y comunicaciones que reduzcan los costos de transacción de las empresas privadas.

  • Tercero, implementando una política industrial para la innovación y la competitividad

Es cierto que las reglas económicas del mundo han cambiado. Es cierto que en el ámbito mundial y hasta los setentas la política industrial jugaba un papel central en el modelo económico. Es cierto también que con la liberalización de los mercados y la liberalización del comercio, las políticas industriales tradicionales se han reducido o eliminado.

Pero la pregunta es, si la política industrial tiene un papel que jugar en este nuevo modelo, si la política industrial tiene un papel que jugar en nuestro país. Y la respuesta es SI, con mayúsculas.

Una política industrial para promover la innovación y la competitividad.

Una política industrial que asegure una inserción exitosa de nuestro aparato productivo a la era del cambio tecnológico, la globalización y la economía del conocimiento.

En mi gobierno habrá política industrial.

Una política industrial enfocada no a que producir sino a como mejor producir.

Una política industrial dirigida a reducir la brecha de productividad que tenemos con nuestros principales socios comerciales.

Atracción de Inversión Extranjera

Nos sentimos orgullosos de un nivel de Inversión Extranjera Directa (IED) de $10,000 millones de dólares americanos. Nuestra relación en TLCAN debería de ser estímulo suficiente para atraer por lo menos el doble de esa cantidad. Brasil, a pesar de su crisis económica, recibió en 1999 cerca de $20,000 millones de dólares.

Tres acciones concretas proponemos para lograr incrementos constantes y sustanciales en los niveles de Inversión Extranjera Directa hacia nuestro país:

  • Reglas de competencia en los mercados de nuestra economía mediante el fortalecimiento de la capacidad de supervisión de los organismos encargados de realizar esta labor.
  • Garantías jurídicas con leyes modernas y adaptadas a la nueva inserción de México en el concierto internacional de naciones, y
  • Apertura a alianzas estratégicas de las empresas paraestatales.

Generación de empleo

Tres son los factores que han impedido a nuestra economía generar mejores y más fuentes de empleo:

Una tasa de crecimiento promedio del PIB del 2.5% entre 1982 y 1999; bajos niveles de escolaridad en los trabajadores mexicanos para enfrentar las nuevas demandas impuestas por la inserción de México en la economía internacional, y alto costo de generación de un empleo formal en nuestra economía.

Nuestro programa atacaría los tres frentes mencionados mediante las siguientes acciones:

  • El programa de reformas sectoriales y modernización del sector público, mencionado anteriormente, para crear el marco institucional que permita a nuestra economía pasar a una plataforma de crecimiento promedio del 7%.
  • Apoyo a las PYMES y a la industria local, para reducir el costo de generación de un empleo formal en la economía a niveles entre $70,000 y $90,000 dólares equivalentes. Este valor permitirá la generación de 1.5 millones de empleos con una tasa de inversión equivalente de entre 24 y 31% del PIB,
  • Un programa de impulso a la capacitación en el trabajo y escolarización formal que permita mejorar las condiciones de empleo y remuneración de los trabajadores actuales y futuros.

Crecimiento con calidad de la economía

Nuestra propuesta es crecer, pero crecer con calidad, que el crecimiento no se concentre en unos pocos estados, ni en unas pocas empresas. Que el crecimiento tenga efectos redistributivos y que el desarrollo sea visible para todos.

En nuestro país han coexistido una política económica que inhibe el crecimiento y amplia la brecha entre los que tienen de sobra y los que de todo carecen; y una política social compensatoria que no genera oportunidades de vivir una vida digna. La desilusion es doble: con la política económica y con la política social. La estrategia debe serlo también.

Es equivocado pensar que la política económica debe tener como finalidad el crecimiento y la política social debe centrarse en la distribución. El crecimiento y la equidad son producto tanto de la política económica como de la política social. Ninguna de las dos es neutra. Ambas influyen en el crecimiento como en la distribución.

En mi gobierno se hará un esfuerzo integrado de políticas sociales y económicas que en vez de limitarse exclusivamente a sus propios ámbitos se refuercen mutuamente.

Por ello, durante la semana hable de mi propuesta para convertir la Secretaria de Desarrollo Social en la Secretaría de Economía Social.

Así haremos evidente que solo acabaremos con la pobreza en la medida que generemos riqueza donde más se necesita.

Esta propuesta representa:

    • Un cambio cualitativo. De programas de ataque a la pobreza orientados a mantener la dependencia de los mexicanos en extrema pobreza mediante dádivas gubernamentales, a programas orientados a la generación de oportunidades de inversión, producción y empleo para los mexicanos que actualmente no tienen estas oportunidades, y

      • Un cambio cuantitativo. Duplicando a lo largo del sexenio 2000-2006 los recursos asignados a la Secretaría de Economía Social para así llevar oportunidades a todos los que hasta ahora han sido marginados de estas.

      Dos programas serán esenciales para crecer con calidad

      :

            • Primero: Democratizar la economía

            En México las microempresas se estructuran alejadas de la información y de los apoyos institucionales; millones de ciudadanos y comunidades cuentan con medios muy limitados para emprender una actividad económica; enormes contingentes de trabajadores por cuenta propia o autoempleados actúan fuera de la economía formal y con severas limitaciones de progresar.

            Para incorporar a estos mexicanos y mexicanas excluidos de las oportunidades y marginados del mercado, es necesario un programa de intervención selectiva y temporal del gobierno con instrumentos que generen capacidades y abran oportunidades para que los ciudadanos excluidos se integren productivamente en el proceso de desarrollo.

            En mi gobierno se buscará captar de manera masiva el ahorro popular; Para ello se desplegara un gran sistema nacional de microcrédito y banca social que permita a los excluidos transformarse en emprendedores.

                  • Segundo: Impulsar un desarrollo regional equilibrado

                  La pobreza y las desigualdades existen en todas las regiones del país, pero se dan con mayor dramatismo en el sur de México y en las áreas rurales.

                  Para generar empleos permanentes en las zonas más rezagadas y los municipios más marginados, y captar inversiones que permitan a los mexicanos tener la oportunidad de emplearse en su propia tierra, mi gobierno mejorara la infraestructura para la producción en estos municipios, y establecerá un sistema de incentivos a la inversión.

                  Amigas y amigos:

                  Un ejercicio de escenarios denominaba al escenario de continuidad, de más de lo mismo: La Jaula de Oro.

                  Más seguridad privada, más coches blindados, bardas más altas, rejas en las ventanas, alarmas en las casas, bastones en los automóviles, cercas electrificadas.

                  Nuestra propuesta es muy diferente.

                  Se trata de poner el país al día.

                  Cambiar la plataforma en la que se desarrolla la economía, para que pueda crecer al 7 % y que ese crecimiento sea de calidad.

                  Amigas y amigos:

                  Creo con todo el corazón y toda mi fe que los mejores tiempos de México están por venir pero no vendrán solos.

                  La democracia y el progreso son para todos, la responsabilidad de lograrlos también.

                  México no merece más de lo mismo.

                  México no aguanta más de lo mismo.

                  Es nuestra oportunidad de impulsar un nuevo gobierno; un gobierno honesto y profesional.

                  Somos libres para lograr un México mejor, pero seremos responsables si no lo logramos.

                  Es nuestro deber y nuestra responsabilidad.

                  Muchas gracias