Un Replanteamiento de la Política para el Campo Mexicano
Vicente Fox Quesada

Decir que el campo mexicano está en crisis ya no es noticia. No es ninguna novedad.

No se han generado empleos dignos; no se ha logrado el arraigo de las familias campesinas; se ha incrementado progresivamente la pobreza rural y las familias se han desintegrado por la migración.

Se abrió el sector a la competencia externa sin darnos a los agricultores y ganaderos, los elementos necesarios para reducir la amplia brecha que tenemos con otros países, en materia de costos de producción, productividad y desarrollo tecnológico.

El panorama se agrava por la incipiente organización que existe para la producción, comercialización e industrialización de los productos del campo.

YA basta de programas superficiales que no brindan soluciones verdaderas.

YA basta de paliativos que solo sirven para hundir más a los campesinos.

YA basta de esquemas orientados a votar y no a producir.

A mi nadie me va a convencer de que ha habido progreso en el campo, cuando más del 90 % de los pobres extremos se concentran en las comunidades rurales.

A mi nadie me va a convencer de que ha habido progreso en el campo, cuando la gran mayoría de los campesinos opera en condiciones de obsolescencia tecnológica.

A mi nadie me va a convencer de que ha habido progreso en el campo, cuando la productividad del sector agropecuario ha caído respecto a otras actividades productivas, cuando la banca es inexistente y la infraestructura extremadamente precaria.

Los mexicanos estamos obligados a hacer un replanteamiento de fondo de las estrategias para el desarrollo del campo.

Lo que falta en el campo es que los campesinos emprendedores dispongan de oportunidades de hacer de su actividad agropecuaria un negocio rentable; y que existan oportunidades de empleo o auto empleo en otros sectores productivos.

Lo que hace falta en el campo es mejorar la economía de los campesinos y disminuir la vulnerabilidad de las comunidades rurales. Para ello me propongo:

  • Primero: Hacer del campo un negocio rentable

Para hacer de la actividad agropecuaria un negocio rentable mi gobierno apoyara al campo en cinco áreas básicas:

Financiamiento.- Reconstruir la banca de desarrollo y desarrollar la bolsa agropecuaria.

Desarrollo tecnológico.- Investigación y programas de apoyo que permitan el aprovechamiento optimo de los recursos.

Modernización de los sistemas de comercialización.

Desarrollo de figuras asociativas para comprar, producir y comercializar.

Hacer una reingenieria de las instituciones que apoyan al campo. Eliminar la burocracia y mejorar los servicios.

  • Segundo: Incluir a los campesinos excluidos

En mi gobierno se impulsarán instrumentos que generen capacidades y abran oportunidades para que los ciudadanos excluidos se integren productivamente en el proceso de desarrollo, aumenten sus activos y los potencien.

Se impulsará intensivamente la banca social a fin de captar de manera masiva el ahorro popular y desplegar un gran sistema nacional de microcrédito.

  • Tercero: Abrir oportunidades de empleo y autoempleo en otros sectores productivos.

Captaremos inversiones nacionales y extranjeras que permitan a los habitantes del campo tener la oportunidad de emplearse en su propia tierra, mejorando la competitividad de las regiones más rezagadas y los municipios más marginados.

Sin embargo, para obtener los resultados que se demandan en el corto plazo, en mi gobierno se establecerá un sistema de incentivos a la inversión productiva en las regiones más rezagadas y municipios más marginados.

  • Cuarto: Impulsar el desarrollo de burbuja en las comunidades rurales.

El modelo de goteo, de cúspide hacia abajo, ha demostrado su insuficiencia. México requiere un desarrollo local propio, que surja desde abajo, desde las comunidades, sobre la base de la participación de los propios involucrados.

En mi gobierno el desarrollo de las comunidades rurales seguirá este enfoque. Los programas no serán centralizados, discriminatorios, burocráticos y de alto costo administrativo. Privilegiarán el desarrollo comunitario, la organización local y el fortalecimiento de capacidades del conjunto.

Se fortalecerán el asociacionismo, la integración de esfuerzos y la planeación democrática y participativa.

  • Quinto: Garantizar el acceso a infraestructura social básica.

Para nosotros, contar con la infraestructura para tener acceso a las oportunidades de comunicación, educación, salud, vivienda y servicios públicos básicos es un derecho que debe formar parte de la herencia social de todo niño que nazca en nuestro país.

En mi gobierno la infraestructura para acceder a esas oportunidades formara parte de compromisos de la administración publica cuantificables y verificables y por tanto exigibles por parte de los ciudadanos.

  • Sexto: Alcanzar un federalismo real

El surgimiento de discrepancias entre el poder central y los gobiernos estatales y municipales es un síntoma inequívoco del agotamiento y deterioro del modelo de desarrollo agropecuario fundado en la concentración de los poderes político y económico.

El gobierno central se encuentra rebasado por las demandas locales y las autoridades locales, a su vez, carecen de los recursos y las facultades para hacerles frente.

Es necesario dar rumbo al federalismo. Terminar con decisiones casuísticas y discrecionales.

Que los estados y municipios definan su política agropecuaria, manejen los recursos y estructuren los programas de acuerdo a sus prioridades y potencialidades regionales.

Se trata de concebir un nuevo paradigma donde el desarrollo de nuestro país se estructure de abajo hacia arriba, y donde la descentralización sea la regla no la excepción.

Amigas y amigos:

Quiero decirles a ustedes, a las mujeres y hombres del campo, que estoy aquí por ustedes.

Que sacarlos del abandono es mi propósito.

En el campo se encuentra una gran reserva estratégica de mujeres y hombres templados, de carácter firme y tenacidad probada.

No tengo duda alguna: el cambio que a cada uno de ustedes conviene es el cambio que nosotros proponemos. Conocemos el campo, vivimos en el campo y tenemos la mejor propuesta para desarrollarlo.

YA es tiempo de los campesinos se arraiguen en su tierra.

YA es tiempo de que aprovechen sus potencialidades productivas.

YA es tiempo de que tu y tu familia vivan mejor.

YA es tiempo de dar opciones a la gente del campo en su propia tierra.

YA es tiempo de sacar a la agricultura, la ganadería y la pesca del abandono y la utilización política al que han sido sometidas.

Las mujeres y hombres del campo hemos trabajado duro. Nos merecemos más.

Estoy convencido que no hay justicia social sin un verdadero desarrollo del campo.

El Cambio para Beneficiar a los campesinos y a las comunidades rurales YA esta en Marcha. Estoy listo y comprometido a encabezar ese cambio.