Noviembre 10, 1999 / Distrito Federal / Dirigentes de organizaciones sociales

 

POR UN MAYOR DINAMISMO DEL SECTOR SOCIAL

La sociedad mexicana se esta transformando. Es una sociedad cada vez más consciente, más madura, critica, exigente y participativa.

Hombres y mujeres de todas las edades, credos y niveles de ingreso se han organizado para defender la democracia y los derechos humanos. Grupos sociales de todas las regiones del país luchan por un medio ambiente más seguro. Mexicanas y mexicanos se unen en organizaciones sociales para apoyar a los grupos más vulnerables a mejorar su calidad de vida.

No obstante y con una gran miopía, el poder se ha ejercido con la ausencia, abstención o reducida participación de la sociedad mexicana. El sector social es aún incipiente y disperso, con dimensiones y alcances muy inferiores a su potencial.

Mi propuesta es acumular capital social aceleradamente y entre todos, impulsar la capacidad de asociación, de trabajar junto a otros para alcanzar un fin común.

Mi propuesta no es solo facilitar, sino dinamizar la participación ciudadana, motivar la responsabilidad social y establecer el marco legal y fiscal para su promoción.

Para dinamizar al sector social se requieren dos cosas: la primera, es que la sociedad se organice, y la segunda, que el gobierno abra espacios a la participación ciudadana.

Abrir espacios de participación de la sociedad forma parte esencial de mi proyecto de gobierno, particularmente en las siguientes áreas:

  1. En el seguimiento de los fundamentales de una sociedad justa y humana

    Nuestro gobierno ha concentrado su atención en los fundamentales de la economía. Todo ello es indispensable y requiere una mayor atención, pero no es suficiente.

    Para contar con una sociedad justa y humana, es necesario que otros fundamentales estén también en orden: El desarrollo de capital humano, la distribución del ingreso, la cobertura de los servicios públicos, el acceso a oportunidades de empleo, el desarrollo del campo y los derechos humanos, entre los más importantes.

    En mi gobierno, además de dar seguimiento a los fundamentales de la economía, se adoptaran los fundamentales de una sociedad justa y humana, a través de los cuales se evaluará la actuación de las diferentes dependencias del ejecutivo y de los servidores públicos.

    Pediremos que grupos y organizaciones de ciudadanos formen la Comisión que dará seguimiento a los fundamentales de una sociedad justa y humana. Les pediremos metas y una evaluación cercana de las acciones del gobierno para el cumplimiento de las mismas.

  2. En la construcción de ciudadanía a favor de los grupos vulnerables

    No es novedad que la gente se una y se ayude mutuamente; la compasión de los unos por los otros es un atributo humano; la solidaridad y la cooperación siempre han caracterizado a las relaciones sociales. Otra cosa es la efectividad de la ayuda. Para ello se requieren organizaciones no gubernamentales.

    Estoy convencido que los grupos de la sociedad civil son grandes incubadores de ideas y de testimonios inspiradores y motivadores para la acción.

    Estoy convencido que el estado debe ser un gran promotor de iniciativas ciudadanas para atender a los grupos menos favorecidos. Me propongo eliminar los candados que inhiben la participación de los ciudadanos.

    En mi gobierno se impulsara el espíritu solidario y el sentido del deber. Promoveremos la construcción de redes entre las dependencias gubernamentales y las diferentes organizaciones de la sociedad civil.

    El objetivo será detonar movimientos sociales a favor de los grupos menos favorecidos.

  3. En los procesos de toma de decisiones del quehacer público

    El ciudadano tiene el derecho y la responsabilidad de participar en los asuntos públicos de su comunidad no solo mediante el ejercicio del voto y la crítica a los actos de los gobernantes, sino también en los procesos de toma de decisiones del quehacer público.

    La vitalidad de las instituciones de gobierno depende de una sociedad civil fuerte y organizada.

    Impulsaremos la reglamentación de mecanismos de plebiscito, referendo, iniciativa y consulta popular, como formas de participación ciudadana en la toma de decisiones.

    Aseguraremos también la participación ciudadana en instituciones autónomas no adscritas a los tres poderes de la Unión que son necesarias en el arreglo institucional mexicano y que se promoverán en mi administración.

    Mi gobierno será un promotor incansable de la participación de la sociedad en la toma de decisiones de las dependencias gubernamentales como lo hicimos en Guanajuato.

  4. En el impulso a modelos de desarrollo local

    El modelo de goteo, de cúspide hacia abajo, ha demostrado su insuficiencia. México requiere un desarrollo local propio, que surja desde abajo, desde las comunidades, sobre la base de la participación de los propios involucrados.

    La superación de la pobreza en mi gobierno seguirá este enfoque. En las propias comunidades y con la participación de los involucrados, se ordenaran las ideas, se estructuraran los conocimientos y se definirán las prioridades para transformar la realidad, como ya lo hicimos en Guanajuato.

    Los programas no serán centralizados, discriminatorios, burocráticos y de alto costo administrativo. Privilegiarán el desarrollo comunitario, la organización local y el fortalecimiento de capacidades del conjunto.

    No será el gobierno quien conduzca este programa sino organizaciones no gubernamentales que tienen contacto con las comunidades, que comparten sus valores, y conocen las dimensiones sociales y culturales de sus procesos de toma de decisiones.

  5. En la educación

La Ley General de Educación contempla la participación social, sin embargo, al normarla con límites y acotaciones la ha ahogado prácticamente. Ello explica la ausencia de los Consejos Municipales de Participación Social en la geografía nacional, con excepción de Guanajuato donde operan en cada municipio.

Las naciones que muestran mayor avance social presentan sociedades involucradas en la educación. La escuela debe estar abierta a la sociedad, debe ser de ella y para ella.

La expresión común sobre la escuela pública como: ‘las escuelas de gobierno’, denota la lejanía de la familia del quehacer escolar.

Los padres de familia debemos tener la posibilidad real de sancionar la educación y formación que reciben nuestros hijos. La familia debe tener la posibilidad real de hacer recomendaciones y sugerencias, de expresar sus necesidades de formación y su visión educativa.

Amigas y amigos:

El interés público no tiene un defensor único. Muchos objetivos de interés general son alcanzados eficazmente por agrupaciones de la propia sociedad.

Para que esta defensa del interés público sea mejor, es necesario construir capital social aceleradamente y entre todos. Para ello se requiere, como lo señale en un inició, abrir los espacios a la participación de la sociedad y que la sociedad se organice.

En el ámbito de las organizaciones no gubernamentales, a lo largo de la campaña me han expresado:

En mi gobierno implementaremos un programa para fortalecer la capacidad de las organizaciones sociales, sin menoscabo de su autonomía, promoveremos el intercambio de experiencias entre las mismas y crearemos un fondo para su promoción.

 

Amigas y amigos:

En nuestro país hemos tenido un modelo económico que ha generado pobreza, y un modelo social que ha generado dependencia. La desilusión es doble, con la política económica y con la política social. De ahí surge un tercer sector, el de la sociedad civil organizada, por el cual los ciudadanos ocupan cada vez más los espacios públicos para influir en los procesos y resultados del desarrollo.

Un tercer sector que tiene un enorme potencial para generar ocupación productiva en mujeres, jóvenes y personas mayores.

Un tercer sector por el cual pueden captarse importantes recursos públicos, privados, nacionales e internacionales para el desarrollo humano, el desarrollo social y el desarrollo económico de los excluidos. Empleo y recursos son dos pilares de éste sector en otros países. ¿porqué Quedarnos atrás?

 

AMIGAS Y AMIGOS:

México vive momentos de definición histórica. Las luchas que hoy libramos para darnos un espacio de convivencia en el que prive la igualdad de oportunidades, demandan el mayor esfuerzo, creatividad y talento, de las organizaciones de la sociedad.

El entorno es propicio para la innovación, el entusiasmo y la dedicación que caracteriza a las organizaciones no gubernamentales.

Soy parte activa del sector social, sé de sus problemas y de su potencial. Por ello los invito a unirse a mi lucha.

México tiene ante sí enormes retos. La democracia que vive nuestro país debe transformarse en igualdad de oportunidades para todos sus habitantes. Esta es la esencia de la equidad y la integración social, el sueño que tengo y la razón de mi lucha.

Mi lucha es por llevar al país al cuadrante del éxito, donde están los países que crecen y distribuyen el ingreso, donde están los países que crecen e incrementan el desarrollo humano de sus habitantes.

Basta de modelos secuenciales. Vamos a demostrar, que es viable contar, al mismo tiempo, con una economía competitiva y exitosa y una sociedad justa y humana.

Mi propuesta es muy clara: Hacer visible el desarrollo para todos.

Para ello necesito al sector social. En mi gobierno tendrán espacios para participar y oportunidades para fortalecerse.

Muchas gracias