YA es tiempo de tener un gobierno que apoye a los adultos mayores

Vicente Fox Quesada

Hace unos días me expresaban con toda claridad lo que pensaban los adultos mayores: Queremos seguir viviendo, sirviendo y caminando, me decían.

Seguir viviendo con la tranquilidad de que la sociedad a la que tantos años han dedicado sus esfuerzos, les dará la posibilidad de vivir sin sobresaltos, no por sus canas, sino por su testimonio de vida, de trabajo y de servicio.

Seguir sirviendo y tener la posibilidad de una remuneración económica decorosa, que aumente la autoestima, incentive el esfuerzo y de la satisfacción de sentirse útil.

Seguir caminando con la confianza de tener un gobierno que se esta ocupando de lo que ellos no se pueden ocupar. Con la confianza de que sus bienes, pocos o muchos, serán respetados y de que su integridad será protegida con esmero.

Ese es mi compromiso con todas y todos los adultos mayores, integrar un gobierno que los ayude a seguir viviendo, a seguir sirviendo y a seguir caminando.

Hoy cerca del 60 % de las personas mayores de 65 años no tienen acceso a la atención médica ni a pensiones de retiro. Más de 2 millones y medio de adultos mayores no reciben una pensión que les permita tener una vida digna, ni cuentan con algún servicio de seguridad social.

Hoy los mexicanos estamos pasando una revolución demográfica; de una población eminentemente joven a otra donde los adultos predominan. Las personas mayores se multiplicarán por cuatro en los próximos treinta años al igual que sus demandas sociales.

El reto esta claro. No podemos cerrar los ojos. No podemos perder más el tiempo.

Necesitamos corregir el desamparo en que ahora se encuentran 8 de cada 10 personas de edad mayor; y enfrentar el futuro desde ahora. Para ello propongo:

    • Desarrollar una cultura de aprecio y respeto a los mayores, a fin de que sean incorporados y no segregados de las actividades económicas, sociales, culturales y deportivas en nuestra sociedad.

      • Incorporar en la educación básica programas de sensibilización sobre el respeto a la tercera edad.

        • Establecer mecanismos para asegurar que las pensiones y fondos de retiro sean suficientes para garantizar una vida digna, y promover que cada vez más mexicanos participen en los sistemas de ahorro para el retiro.

          • Crear mecanismos para incorporar a la seguridad social a todos los que realizan una actividad económica de forma que puedan acceder a una vejez sin sobresaltos. Que los adultos mayores dispongan de atención médica especializada.

            • Alcanzar un crecimiento económico del 7% sustentable y sostenido que abra oportunidades de empleo a todos los sectores de la sociedad, sin importar su edad o donde vivan.

              • El INSEN y el DIF están totalmente rebasados. A fin de dar una respuesta institucional adecuada, asignaremos un mayor presupuesto a atender a los grupos vulnerables de la tercera edad y apoyaremos a las organizaciones de la sociedad civil que tienen como objetivo atenderlos.

                • Reincorporar a ese importante sector al desarrollo productivo de la nación, promoviendo su empleo y su autoempleo, a través de ferias de negocios apropiados para la tercera edad.

                  • Crear en la banca de desarrollo fondos de financiamiento para el impulso a micro y pequeñas empresas del sector activo de la tercera edad.

                    • Vigilar el cumplimiento de la Declaración de Viena sobre los derechos de los ancianos: derecho a la asistencia física, a la asistencia económica, a la asistencia social, al acceso a la cultura y al respeto a su dignidad y libertad.

                      • Asegurar que miembros de la tercera edad participen en las políticas públicas y en los programas para los adultos mayores. Ellos mejores que nadie conocen sus problemas

                      Amigas y amigos:

                      Los adultos mayores enfrentan grandes desafíos por las oportunidades achicadas, el aislamiento social, el temor a la enfermedad, la pérdida de la resistencia física y de la significación personal.

                      Es nuestra obligación responder a su llamado e invitarlos a participar en las acciones que faciliten su desenvolvimiento, buscando multiplicar las actividades de numerosas organizaciones no gubernamentales, que con una gran pasión y vocación de servicio han hecho de la atención a estos grupos, un proyecto de vida.

                      En mi gobierno, reconoceremos a los ciudadanos de la tercera edad, reconoceremos lo mucho que han hecho por nuestro país.

                      Sus habilidades y experiencias, serán aprovechadas. Su experiencia nos enriquecerá. Queremos que vivan con la dignidad que se merecen.

                      Asumimos el compromiso de hacer una revolución blanca, en respeto a sus canas, como nos lo han propuesto.

                      Que la vejez sea una etapa de realización suprema.