Por un México Pleno de Oportunidades

Amigas y amigos trabajadores:

Hoy después de muchos gobiernos e igual número de crisis, hemos aprendido que el desarrollo no viene de los PINOS, del gobierno del Distrito Federal, o del delegado, sino de lo que hagamos cada uno de nosotros los 365 días del año.

Hoy después de muchas frustraciones, hemos aprendido que el desarrollo requiere de un gran esfuerzo personal, perseverante, tenaz e imaginativo.

Que mientras más nos tardemos en iniciar la marcha, más se nos va el tren de la prosperidad y el bienestar.

La receta es sencilla

No hay milagros. No hay nada que substituya a la dedicación, y al compromiso de ser mejores todos los días y en todos los órdenes. No hay nada que substituya al deseo y a la pasión de ser y estar mejor cada día.¿ Cómo lograr que las oportunidades para ser y estar mejor lleguen a todos las mexicanas y los mexicanos?

¿ Cómo asegurar que el bien ser y el bien estar sean una realidad para todos y no solo para unos cuantos?

La receta es muy sencilla: un gobierno honesto que enfrente con seriedad el problema de la educación y genere las oportunidades para incrementar nuestro pequeño, modesto patrimonio; y ciudadanos responsables dispuestos a ser mejores.

Este país tiene una gran riqueza en sus 100 millones de mexicanas y mexicanos, que día a día, semana a semana, hacen el mejor de sus esfuerzos para lograr un futuro mejor para cada uno y para sus familias.

Pero este país también tiene una gran pobreza: Su gobierno. Un gobierno ineficiente y corrupto que ha desperdiciado nuestros recursos. Un gobierno que al provocar las crisis ha impedido que millones de mexicanos aprovechen su talento; que ha empujado a millones de mexicanas y mexicanos a la delincuencia, al subempleo y a la economía informal.

Aprovechemos ese gran talento que tenemos los mexicanos y transformemos lo que no ha dado resultados: El gobierno.

La inversión en capital humano

Para crecer y crecer con calidad, para que existan oportunidades de empleos bien remunerados, es necesario invertir en nosotros mismos; invertir en las personas para que éstas, con su esfuerzo, talento y entusiasmo, enfrenten los retos del trabajo, y que la suma de todos genere una economía más fuerte.

Por ello, porque el trabajo de cada uno de ustedes cuenta, porque el trabajo de cada uno de ustedes suma, existe la imperiosa necesidad de hacer el trabajo cotidiano con criterios de excelencia.

Existen hoy millones de mexicanas y mexicanos que como ustedes, realizan actividades productivas; millones de mexicanas y mexicanos que necesitan educación y capacitación permanente para mejorar su desempeño, para mejorar su empleo.

Es cierto que ustedes como yo hemos logrado grandes aprendizajes en la " Universidad de la Vida ", pero hoy, ante un mundo tan competido, es necesario contar con otros métodos y otros medios, que hagan accesibles conocimientos prácticos, útiles y probados, que sean pertinentes, sencillos y económicos.

Para ello en mi gobierno crearemos la RED NACIONAL DEL CONOCIMIENTO; red que estará formada por CIRCULOS DEL CONOCIMIENTO distribuidos a lo largo y ancho del país, donde se ofrecerán, cursos cortos, talleres, diplomados, seminarios y todos aquellos eventos que generan conocimiento a todas y a todos los interesados en obtenerlos.

Pero también crearemos un sistema que permita acreditar lo aprendido a través de la experiencia o cualquier otra vía. Lo que ustedes hacen, lo que ustedes saben, vale. Les daremos un certificado.

Hoy afirmamos que cualquier trabajadora o trabajador que desempeñe su trabajo con calidad es un PROFESIONAL.

Ha llegado la hora en México de dignificar y PROFESIONALIZAR todas las ocupaciones. De dignificar y profesionalizar sus ocupaciones.

En mi gobierno se establecerán condiciones para que sus ocupaciones tengan un reconocimiento oficial. Se certificaran los conocimientos que ustedes han aprendido a lo largo de la vida; se certificara el talento que ustedes tienen para desarrollar su trabajo.

Oportunidades para desarrollar lo aprendido

Pero no nos engañemos, ningún certificado, ningún esfuerzo personal de educación y capacitación rendirá sus frutos si no contamos con oportunidades para desarrollar lo que aprendemos.

Necesitamos un gobierno honesto y promotor, que genere una economía que brinde oportunidades, que permita a cada uno emplearse o emprender un negocio. Un gobierno que no acabe con nuestro patrimonio, con nuestros anhelos y esperanzas cada seis años.

Amigas y amigos:

No merece otra oportunidad quien no ha sabido darnos las oportunidades para crecer y desarrollarnos; no merece otra oportunidad quien no ha podido controlar la inflación; no merece otra oportunidad quien ha permitido que nuestro salario ya no nos alcance.

Amigas y amigos:

Quiero decirles con el corazón por delante que lo que yo les ofrezco no son ilusiones, ni promesas que no se puedan realizar, porque hoy, ante ustedes y de cara a la nación, puedo decirles con toda la fuerza de mi verdad, que esto es posible, muy posible de realizarlo, que ya lo hicimos en Guanajuato.

Quiero decirles que creamos una Red Estatal del Conocimiento que atiende entre 15 y 16 mil personas mensualmente a través de cursos cortos, talleres y seminarios; que hay más de 10 mil guanajuatenses que han certificado sus conocimientos.

Quiero decirles que me emociona enormemente como las personas al pasar por éste proceso cambian el destino de sus vidas, incrementan su autoestima, irradian confianza y seguridad y afrontan nuevos retos.

Pero también quiero decirles que generamos las oportunidades para que las personas tuvieran un empleo o emprendieran un negocio. Más de 150 mil nuevos empleos formales, más de 100 mil nuevos changarros.

Hoy ante ustedes me comprometo a luchar con todo y con todas y todos, por lograr los niveles de bienestar que vienen del esfuerzo personal y de un buen gobierno.

Amigas trabajadoras. Amigos trabajadores. Estoy seguro que ustedes y yo hoy empezaremos a escribir una historia de éxito para nuestro querido México.

 

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