Hacia la dignificación y
el engrandecimiento de la vida rural

 

Tengo una gran identificación con las propuestas que he escuchado del Consejo Nacional Agropecuario.

La identificación es doble:

Primero, porque soy un firme convencido de que el enfoque para el campo debe ser más amplio y contemplar el desarrollo rural integral.

Segundo, porque tengo aún muy frescas mis experiencias como agricultor y como Gobernador de Guanajuato. Se de la importancia de contar con un marco legal que agregue certidumbre y visión de largo plazo. Un marco legal que sea producto de una gran consulta nacional y que ponga la legislación del campo al día.

Los conceptos que se plasman en su propuesta motivan a la reflexión y espero, por el bien de México, motiven también a la acción.

Comparto muchos conceptos con ustedes. Permitanme también compartir mis prioridades en materia de desarrollo agropecuario.

Primero: Diversificar la actividad en las áreas rurales

En el campo vive una cuarta parte de la población del país y se genera entre el 6 y el 7 % del producto interno bruto. El sector agropecuario es la principal ocupación en las áreas rurales, pero no tiene la capacidad de aportar los ingresos demandados por el 25 % de la población. Esta es una constante mundial. La diversificación de las actividades rurales es una prioridad.

Mi propuesta es impulsar micro, pequeñas y medianas empresas que generen las oportunidades que la población rural requiere. Mejorar la infraestructura y la competitividad de las áreas rurales para poder captar inversiones; y establecer un sistema de incentivos a la inversión productiva en las regiones más rezagadas y municipios más marginados.

Se que otros candidatos ofrecerán muchas cosas.

No nos engañemos. Ninguno de los candidatos impulso la diversificación de las actividades rurales como lo hicimos en Guanajuato. Los empleos formales fuera del corredor industrial durante mi administración crecieron en un 54 %. En el mismo período el empleo formal en el país fue de solo 28%.

Segundo: Impulsar la organización de productores y su incorporación en la toma de decisiones.

Coincido con ustedes cuando señalan que el paternalismo imperante durante decenas de años ha causado un enorme daño a la sociedad rural, provocando una sociedad peticionaria, más que una sociedad participativa y responsable.

Se ha perdido una gran oportunidad. Con una gran miopía, en México la política agropecuaria se ha ejercido con la ausencia, abstención o reducida participación del primer sujeto del campo: los agricultores. La organización para la producción no ha tenido prioridad alguna.

Mi gobierno será un promotor incansable de la participación de la sociedad en la toma de decisiones de las dependencias gubernamentales.

No puede haber mayor empatía con su propuesta de facilitar y promover la organización productiva. En mi gobierno el desarrollo de las comunidades rurales seguirá este enfoque. Se Privilegiarán el desarrollo comunitario, la organización local y el fortalecimiento de las capacidades del conjunto.

Se impulsará el asociacionismo y la integración de esfuerzos en la comercialización de productos, la adquisición de insumos y la realización de inversiones para dar mayor valor a los productos.

Se que otros candidatos dirán muchas cosas.

No nos engañemos. Ninguno de los candidatos dio tanta participación a los ciudadanos en su administración como nosotros lo hicimos en Guanajuato. Ninguno incorporo en su gobierno tanta sociedad como nosotros lo hicimos en Guanajuato.

Tercero: Promover una agricultura sustentable.

Nuestra propuesta es romper el circulo vicioso del deterioro en los recursos naturales, que los recursos y los subsidios estén ligados al respecto a la vocación de la tierra.

La disponibilidad de agua , la salinización de las tierras, la deforestación y los problemas crónicos de contaminación en las cuencas hidrológicas, pueden representar problemas de grandes magnitudes de no atenderse de inmediato. En este tema como en ningún otro debe operar el sentido de urgencia.

No tenemos opción. Tenemos que hacer una gran cruzada por el agua. y por la valoración de nuestros recursos naturales.

Tengan la plena seguridad de que en esta materia encontrarán en nosotros un socio.

Cuarto: Incrementar la competitividad de la actividad agropecuaria

Para hacer de la actividad agropecuaria un negocio competitivo mi gobierno apoyara al campo en cinco áreas básicas:

Financiamiento.- Reconstruir la banca de desarrollo, promover el sistema de financiamiento alternativo e instrumentar una política monetaria que asegure la disminución de las tasas de interés.

Desarrollo tecnológico.- El sector agropecuario tiene un fuerte rezago tecnológico. Se promoverá la investigación científica y tecnológica pero también y de manera muy importante, el acceso a tecnología eficiente y competitiva, que el productor pueda aplicar de inmediato para resolver un problema o iniciar una nueva actividad productiva.

Comercio exterior.- Apoyar y asesorar a los productores para que logren una inserción exitosa en los mercados externos y defender los intereses de los productores cuando se presenten prácticas desleales provenientes de otros países.

Calidad.- Promover la adopción de normas de calidad, que nos permitan promover la identidad de los productos mexicanos como sinónimo de calidad.

Mercado.- La comercialización sigue siendo el Talón de Aquiles del sector agropecuario. Se impulsarán comercializadoras de productores orientadas al mercado y al cliente.

Hacer una reingenieria de las instituciones que apoyan al campo. Eliminar la burocracia y mejorar los servicios.

Se que otros candidatos también lo dirán.

No nos engañemos. Ninguno de los candidatos impulso tanto la calidad, el comercio exterior, la ciencia y la tecnología y el financiamiento alternativo como lo hicimos nosotros en Guanajuato.

Quinto: Fomentar oportunidades para vivir una vida digna en el campo

Coincido con ustedes en que una vida digna en el campo implica oportunidades de empleo, educación, salud y vivienda.

En mi gobierno, contar con la infraestructura para tener acceso a las oportunidades de comunicación, educación, salud, vivienda y servicios públicos básicos, formara parte de compromisos públicos cuantificables y verificables y por tanto exigibles por parte de los ciudadanos.

Se impulsará intensivamente la banca social a fin de captar de manera masiva el ahorro popular y desplegar un gran sistema nacional de instituciones de microfinanzas, que permitan a mujeres y hombres del campo emprender un negocio.

Amigas y amigos:

Existen muchas coincidencias con los conceptos expresados por el Consejo Nacional Agropecuario. No es extraño, muchas de sus preocupaciones yo las viví en carne propia. Se de la grave responsabilidad que tenemos los productores con nuestro medio ambiente; se de los financiamientos caros y la dificultad de encontrar vías alternativas para financiar nuestros proyectos. Viví las angustias de las familias por falta de empleo y de oportunidades educativas de miles de niños y jóvenes. Nadie puede platicarme las limitaciones de la burocracia y el centralismo. Por ello les digo:

YA basta de programas superficiales que no brindan soluciones verdaderas.

YA basta de paliativos que solo sirven para hundir más a los campesinos.

YA basta de esquemas orientados a votar y no a producir.

YA es tiempo de dar opciones a la gente del campo para que viva en su propia tierra.

Entendemos la responsabilidad gubernamental de crear las condiciones que permitan alcanzar cuatro objetivos:

La competitividad del sector agropecuario y forestal.

Un desarrollo regional equilibrado.

La preservación del medio ambiente.

La erradicación de la pobreza.

Ofrecemos políticas transparentes, enfocadas a resultados y con participación de los propios involucrados. Ofrecemos un país en crecimiento, mayores recursos para estados y municipios, y libertad para ejercerlos en base a las necesidades locales; puertas abiertas y un gobierno federal que no sea un lastre pesado que cargar y financiar. Un gobierno de calidad, sin burocratismos ni corrupciones.

Hoy, más allá de candidatos, México se encuentra en la disyuntiva de prolongar la amarga experiencia que hemos vivido en el campo o comenzar la dignificación y el engrandecimiento de la vida rural.

El liderazgo de los cambios no vendrá de un hombre o un partido, vendrá de hombres y mujeres como ustedes, que están en la arena, que luchan, trabajan y se entregan. De hombres y mujeres que saben de la devoción, el entusiasmo, el sacrificio y el compromiso atrás de una noble causa.

La democracia y el progreso es para todos.

La responsabilidad de alcanzarlos también.

Es tiempo de comprometernos.

Muchas gracias.